El devoto Héctor Rolando Pech Dzul, quien cumplirá su promesa a la Virgen de Guadalupe un año más
El devoto Héctor Rolando Pech Dzul, quien cumplirá su promesa a la Virgen de Guadalupe un año más

TIZIMÍN.— Al igual que en los hogares de familias católicas de México, en esta ciudad se preparan para los novenarios en honor de la Virgen de Guadalupe, que se inician hoy viernes.

Algunos rezos comienzan este domingo.

La mayoría de quienes decoran sus altares y organizan las novenas lo hacen para agradecer por algún favor recibido de la Virgen. Otros para pedirle su intercesión para alguna petición.

Tal es el caso de Héctor Rolando Pech Dzul, quien relató que continúa la tradición de su padre, quien falleció desde hace 39 años y realizó los novenarios durante 50 años.

En cuanto a los favores que ha recibido de la Guadalupana, dijo que “son muchos, algunos los guardó como algo muy personal”.

“Solo puedo compartir que mi papá me decía que empezó con esta ofrenda a la Virgen después de un huracán azotó y tiró toda la casa en donde vivíamos. Yo era un chamaco, no me acuerdo de eso, pero nos contaba que solamente quedó la parte de la lámina en donde estaba la Virgen”, narró Pech Dzul.

El devoto aún conserva la imagen de papel con colores vivos a pesar de los años.

“Solo se mojó tantito en la orilla del marco, es la misma a la que mi papá le tuvo mucha fe como ahora la tenemos toda la familia”, destacó el guadalupano.

“Otra manifestación de la fe es que un 8 de diciembre estaban quemando chile en el terreno, lejos de la casa, cuando escuchamos un ruidito como una melodía.

“Al voltearnos a ver, pudimos admirar como durante 20 segundos como se iluminaba el tronco y se formaron unas flores hermosas, con la misma desaparecieron”, relató.

Pech Dzul afirmó que es costoso organizar estas novenas, pues implica el decorado del altar y la comida que se reparte entre los asistentes de cada noche.

Por eso busca a otros devotos que quieran participar y cada quien elige el día de su novena.

Así como Héctor, hay otros milagros que se reservan los que lo han vivido.

Un caso sonado fue del 28 de junio de 2018, en el terreno de la familia Aké Rosado, ubicado en la calle 73 entre 40 y 44 de la colonia Santo Domingo, donde se apareció la silueta de la Virgen María.

Desde entonces cada año le realizan novenarios y esta vez no será la excepción.

En esa ocasión, doña Luisa Rosado, de 87 de edad, relató que consideró la imagen como una señal de la Virgen Morena, pues durante 3 años le hizo sus nueve rezos.

Pero por cuestiones económicas, lo redujo a tres cada año. Desde esa vez se comprometió a retomar la costumbre y, aunque por su avanzada edad no organiza el rezo, sus hijas y sus nietas lo mantienen vigente.— I.C.D.

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