Un joven peregrino corre con la antorcha guadalupana en Izamal
Un joven peregrino corre con la antorcha guadalupana en Izamal

IZAMAL.— Ayer lunes en las cinco entradas de esta ciudad fue constante el paso de antorchistas que visitaron a la Virgen de la Concepción en el convento de Izamal.

Algunos se dirigían a cumplir su promesa guadalupana, y la mayoría eran yucatecos que regresaban a su casa, tras cumplir con su manda a la Virgen.

Las sirenas vehiculares alertaban de la llegada de antorchistas, entre ellos mujeres, niños, adolescentes, jóvenes y adultos mayores en la víspera del día de la Virgen de Guadalupe.

Algunos estaban a unas horas de llegar a la serenata a la Virgen en su comunidad. Otros pasarían una noche más lejos de donde viven.

Pero todos con la devoción por estar en la misa o novena en honor de la Virgen del Tepeyac y convivir con sus vecinos que los reciben, en algunos casos con el tradicional relleno negro de pavo indio o de patio.

En las salidas de esta ciudad, los antorchistas saludaban con aplausos, sirenas y porras a otros grupos que retornan a sus comunidades pasando lluvia, frío y cansancio.— Megamedia

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán