TIZIMÍN.— Las vendedoras de velas, veladoras, milagritos y otros artículos religiosos que se instalan en el atrio de la parroquia de los Tres Reyes, entre ellas Candelaria Páez Valle, esperan que el lugar que ocuparán en esta ocasión sea el de cada año, para que no les afecten los trabajos de remodelación del Centro Histórico.
Doña Candy, como es conocida, cumplirá 60 años de dedicarse a esta actividad.
Ella ha sido testigo de los distintos espacios que se ocuparon para ofrecer la mercancía religiosa cada año en esta temporada.
Recordó que cuando inició, solo dos venteras se instalaban en la entrada principal. Otro cambio, dijo, fue que debido al aumento de puestos, se comenzó a permitir que se instalaran desde la calle hasta la puerta de la iglesia, lo que les facilitaba ofrecer a los devotos las velas, veladoras y milagritos.
Desde hace aproximadamente 15 años los reubicaron en el atrio, solo algunos permanecen a un costado de la entrada principal, ya que la mayoría instala su puesto en el espacio que conduce hacia la capilla donde se encienden las velas.
Doña Candelaria es una de las vendedoras más antiguas que ofrece sus productos no solo en esta temporada, sino durante todo el año.
“De esto he vivido, a cada quien Dios le da una oportunidad para ganarse la vida y yo acá estoy siempre, con la fe de que cada día voy a vender algo”, comentó.
Alistan los festejos en la iglesia de Tizimín
Ayer en la mañana se instalaron las vallas para delimitar los espacios donde se formarán las filas de devotos que quieren venerar los santos patronos a partir de mañana jueves, cuando sean bajados y colocados frente al retablo principal.
La bajada de las efigies se llevará al cabo a las 10:30 de la mañana. Posteriormente, se oficiará la misa que dará inicio a las actividades patronales.
La fiesta concluye el 14 de enero próximo, cuando los Reyes de Oriente regresen a sus nichos.— I.C.D.
