Un día histórico para la feligresía católica de Yucatán, en especial para los fieles de Izamal, se vivió ayer ya que la parroquia de San Antonio de Padua fue declarada santuario diocesano de la Virgen de la Inmaculada Concepción.
Para muchos visitantes la parroquia ya era un santuario mariano porque se referían a ella como “el Santuario de Mamá Linda”.
El nombramiento lo dio a conocer el nuncio apostólico en México, Joseph Spiteri, en el marco de la peregrinación diocesana a la casa de la Virgen de la Inmaculada Concepción, la reina y patrona de Yucatán.
La ceremonia fue presidida por el nuncio, el arzobispo de Yucatán, monseñor Gustavo Rodríguez Vega, y los obispos auxiliares monseñores Pedro Mena Díaz y Mario Medina Balam, ante más de cinco mil personas que abarrotaron explanada y pasillos del convento.
Las sagradas imágenes de la Virgen de la Inmaculada Concepción y el Cristo de la Exaltación de Sitilpech entraron al atrio en medio de un río de gente, que había llegado en procesión hasta el convento franciscano.
Se contó con la visita de fieles marianos provenientes de Hunucmá, Tetiz, Celestún, Motul, Cacalchén, Telchac Puerto, Dzemul, Dzilam González, Tekal de Venegas, Temax, Buctzotz, Tizimín, Sotuta, Kantunil, Cenotillo, Tunkás, Tinum, Tekax y Ticul, entre otros municipios, e incluso de Quintana Roo.
La noticia fue bien recibida por la familia de la Orden de Franciscanos Menores (O.F.M.), sobre todo para los que integran la Provincia de San Felipe de Jesús, ya que la parroquia es parte de dicha provincia, que conforman Yucatán, Campeche, Quintana Roo, Chiapas y Tabasco, además de una parte de Guatemala.
Es de resaltar la presencia de jóvenes que inyectaron energía, dinamismo y alegría a esta jornada especial para los devotos marianos peninsulares.— Megamedia
