PROGRESO.- La policía de Progreso sigue sumando denuncias sociales debido a la forma agresiva en la que suelen reaccionar, así como por buscar un beneficio económico; ahora fue una familia la que habría sido victima de abuso policial en un retén. 

En días pasados el Diario publicó dos notas sobre algunos abusos que se han detectado en los retenes del alcoholímetro de Progreso. Bajo ese contexto, una lectora, que pidió no hacer público su nombre para evitar represalias, se acercó a esta Redacción para narrar el abuso que sufrió. 

De acuerdo con lo relatado por la víctima, el incidente ocurrió el pasado 3 de junio, cuando ella y su familia, conformada por su padre, su hermana y hermano, además de sus dos hijos de apenas 3 años edad, decidieron ir a pasar el día a Progreso

La mujer denuncia que fueron víctimas de abuso policía por parte de la policía municipal de Progreso; en el incidente la familia fue víctima de agresiones física y verbalmente; además retuvieron a sus familiares y ella tuvo que resguardarse en un predio particular para poner a salvo a sus hijos.

Informó que el grupo, oriundo de Mérida pero actualmente radicado en Campeche, estuvo durante el día visitando el Museo del Meteorito, después comieron en un restaurante del malecón de Progreso. Y al terminar decidieron ir a la Pig Beach para que los pequeños visitaran a los cerditos. 

Al llegar entre la Pig Beach y la glorieta de Chelem fueron detenidos por un retén de alcoholímetro. Cabe resaltar que durante su comida cada adulto de la familia consumió solo una cerveza de la marca Amstel (que solo tiene 4 grados de alcohol), en su camino a la playa de los cochinitos comieron una cremita de coco. 

En el retén, el padre de la mujer, que iba conduciendo, tras ser cuestionado sobre si había ingerido alcohol, respondió: “sí, una nada más, estamos viniendo de almorzar en el malecón”. Pero tras la prueba le informaron que salió positivo y que debía bajar de su vehículo para realizarle una segunda prueba. El hombre bajó llevando las llaves del auto, licencia y tarjeta de circulación, todo a pedido de los policías.

Retén en Progreso: Miles de pesos en multa

El hermano de la denunciante decidió acompañar a su padre, ya que es abogado. Durante la segunda revisión los policías les informaron que tenían que llevarse el auto y la multa era de 13 mil pesos. Entonces uno de los hombre pidió que les mostraran el resultado de la prueba, ya que debe de haber un error porque ellos solo consumieron una cerveza. A la negación de los policías, el menor de los hombres sacó su teléfono para hacer una llamada y en ese momento con violencia los dos hombres fueron esposados.

Fue entonces cuando la otra mujer se acercó a los policías para reclamar lo que ocurría. Por otro lado la denunciante permaneció en el automóvil porque los niños estaban dormidos, pero decidió grabar con su celular el hecho, sin embargo, dos mujeres policías le arrebatan el teléfono de forma violenta. Al pedirle que se lo regresaran fue amenazada diciendole que si no se calmaba ella también sería detenida.

”Me sentí muy insegura dentro del vehículo con mis dos niños llorando. Desde la ventana del auto le pido a una señora que estaba observando en la puerta de su casa que me facilite su teléfono para llamar a mi esposo. Ella se intenta acercar al vehículo y las policías le gritan “¡no se puede acercar, aléjese!”

”En ese momento, decido bajarme del vehículo, con la mochila y mis dos hijos y la señora me ofrece resguardarme en su casa. Se llevaron a mi hermano sin motivo, solo por querer hacer una llamada ante la injusticia. Y mi papá, quien claramente no estaba ebrio ni alcoholizado”.

Al final tuvieron que pagar la multa fue de 13 mil pesos para sacar el vehículo, más las horas que los tuvieron ahí detenidos.

”Antes que se los llevaran les estaban pidiendo de 10 a 15 mil en efectivo en el retén para no ser detenidos”, sentenció la afectada. 

Lee: Multas de hasta 12 mil pesos en el alcoholímetro de Progreso, Yucatán