TIZIMÍN.— Cenar chocolomo es otra de las costumbres que se conservan durante la Feria de Reyes.
Lo anterior ocasiona que se formen largas filas en el área de venta de carne de res, a un costado del coso.
Esta costumbre surge de la creencia de los abuelos que preferían la carne fresca de res, pues se acostumbraba que el primer animal que se toreaba en el ruedo era sacrificado por los toreros, relataron tizimileños.
Los adultos mayores afirmaban que la carne era mucho mejor que la que se vende en el mercado, porque el ganado muere alterado después de ser banderillado y toreado, lo que hacía creer que tenía un mejor sabor en el plato, agregó un entrevistado. En la actualidad, aunque el toro no se mate dentro del ruedo, hay gente que sigue acudiendo por su carne desde las 4 de la tarde.
También compran atados de rábano, cilantro, lechuga, naranja agria y chile habanero para complementar el guiso.
El kilo de carne para chocolomo se vende en $150.
La bolsa de huesos se vende aparte en $40 y 60 pesos.
Según las cocineras, el caldo no sabe igual si no tiene huesos, rábano y cilantro.
El atado de estos complementos está en 10 pesos.
Según las cifras, todos los días se vende la carne de uno o más de un toro de aproximadamente 300 kilogramos. La mayoría de los tizimileños cumple con esta costumbre al menos una vez durante la feria.
Algunos repiten la ración otro día, según sus condiciones económicas.
De lo que se sabe, la carne se cocina esa misma tarde para que se sirva en la cena, que muchas veces se comparte con los familiares que llegan de visita durante los días de la fiesta tradicional.— Isauro Chi Díaz
