PROGRESO.— Luego de los hechos registrados anteayer lunes, en los que un albañil resultó con serias lesiones tras caerle encima una pared en una demolición en el ex club de Leones, el titular de Protección Civil de este puerto, Aurelio Medina Pérez, indicó que la obra permanece clausurada y en espera de que las autoridades correspondientes dictaminen las responsabilidades.

En entrevista con el Diario, dijo que antes ocurrieron dos sucesos similares en Progreso que tienen un denominador en común: trabajadores lesionados que no son del puerto.

Al desconocer el tipo del suelo de la costa, han resultado heridos tras escarbar de más estructuras al remover la arena que sostiene los cimientos, lo que ocasiona que las estructuras cedan y los hieran.

Según lo que transcendió en el reciente accidente, los tres obreros son originarios de Motul.

Dos de ellos lograron escapar al ver que la pared se derrumbaba, pero el adulto mayor no pudo y quedó atrapado bajo los escombros.

Aseguró que lo que le cayó encima al lesionado fue una barda de 3 metros de altura hecha de mampostería, la cual funcionaba como barda perimetral que compartía con otro predio.

“Cerca de ahí, donde ocurrió el accidente, hay otra construcción, pero los trabajadores son de aquí y saben cómo trabajar con la arena. Cuando remueven el suelo y si hay alguna estructura colindante (como fue el caso del lunes), deben tomar las medidas necesarias para evitar dejar desprotegidos los cimientos y evitar caídas”, manifestó el director.

Edificios con 50 años de antigüedad en Progreso

Respecto a la antigüedad de los edificios aledaños al ex Club de Leones, puntualizó que tienen más de 50 años, por lo que sus estructuras, principalmente las bardas perimetrales, representan un peligro.

Subrayó que el personal de la dependencia se enteró desde el año pasado que el inmueble sería demolido, pues contaba con los permisos.

De hecho, se monitoreó de manera constante los trabajos para asegurar que cumplieran con todas las medidas de protección.

En relación con los predios que pudieran representar un riesgo para la sociedad, enfatizó que se hizo una revisión y análisis.

Los resultados se entregaron a la zona federal, que abarca a lo largo de la costa de Chuburná Puerto hasta Uaymitún, donde se detectaron muchos predios en condiciones de riesgo.

Edificios “sin dueño”

Sin embargo, el inconveniente principal es que la gran mayoría de sus propietarios ya fallecieron, así que los terrenos están intestados o hipotecados, y por múltiples problemas legales no se pueden intervenir.

Situación similar ocurre dentro del municipio, ya que varios predios requieren de atención, pero cuyos dueños no aparecen y no se puede dar una solución.

Destacó que el centro podría representar el mayor riesgo al ser una zona antigua con inmuebles construidos hace tiempo.

Por ello, afirmó que Protección Civil realiza recorridos continuos por las calles para localizar predios con marquesinas que están a punto de derrumbarse.

Al platicar con los dueños han manifestado que las removerán, aunque otros no cuentan con el presupuesto para hacerlo. Ante ello, dan su aprobación a la dependencia para que se encargue de la obra que también se coordina con servicios públicos y obra pública.

Sin poder renovarlos

Por ejemplo, recordó de un caso de un conocido banco ubicado calle 74 entre 27 y 29, en donde estaba un “esqueleto de casa”, es decir, prácticamente solo había un par de paredes de las cuales la fachada amenazaba con caer sobre la calle.

Se dieron a la tarea de encontrar a los herederos de la propiedad, que resultó ser una pareja de adultos mayores, quienes dieron el permiso a la dependencia para demoler la pared.

Otro caso que ha sido señalado constantemente y que pudo representar un serio peligro por sus condiciones actuales es el excasino situado en la esquina de las calles 74 con 31.

Dicho inmueble tiene muchos años de haber sido abandonado, mismo que trató de ser recuperado durante la primera administración de Julián Zacarías Curi.

No obstante, ante la intervención del INAH la recuperación se tuvo que detener por el momento.

Actualmente, permanece tapiado para minimizar riesgos de derrumbe.

Pese lo anterior, el edificio a simple vista muestra su gran deterioro y ejemplo de ello es una enorme cuarteadura en una de las esquinas ocasionada por un árbol, cuyas ramas se metieron en las paredes.

Éste se retiró durante el primer intento de rescate del edificio, pero el daño a la estructura quedó intacto, pues ya no dio el tiempo de realizar las reparaciones.

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