VALLADOLID.— La industria restaurantera ha tenido un crecimiento de 2017 a la fecha, de tal modo que cada vez son más empresarios foráneos que llegan a instalarse a Valladolid, ya que ven a esta ciudad como una oportunidad para hacer negocio ante el auge turístico que se registra, expresó Carlos Guillermo Aguirre Aguilar, presidente de la Asociación de Restaurantes y Servicios Gastronómicos de Valladolid (Reserva).
Aguirre Aguilar recordó que hace algunos años había pocos restaurantes en la ciudad, sobre todo los que ofrecen servicio nocturno con venta de bebidas alcohólicas, que eran contados.
El restaurantero recordó que fue en 2017, cuando él administraba un establecimiento en el centro que el auge de la instalación de negocios gastronómicos inició, pues el flujo de turistas exigía contar con ese tipo de giro de negocios, ya que antes los turistas no tenían maneras de diversión.
De acuerdo con su experiencia en el ramo, a partir de 2017 fue cuando muchos pensaron en hacer negocios en el ramo culinario, sobre todo en predios de la ciudad.
Como resultado, un gran número de propietarios de casas céntricas que no tenían dinero para invertir comenzaron a rentarlas.
Negocios con admisnitración foránea
Es así como comienzan a llegar inversionistas, tanto nacionales como extranjeros, al grado que ahora ya suman alrededor de 40 negocios en manos de empresarios foráneos, de países como Italia, Chile, Argentina, los Estados Unidos, entre otros.
En cuanto al número de negocios de venta de alimentos en la ciudad los calculó en casi 200, incluyendo a los que no forman parte de alguna asociación, pero que están dedicados a la venta de alimentos y de diferentes giros y servicios.
El “espejismo” de Quintana Roo
Agregó que la creación de negocios culinarios ha permitido una importante generación de empleos y por ende una fuerte derrama económica en la ciudad, pero lamentablemente se ha dado cuenta que en esos negocios hay mucha rotación de personal calificado, es decir trabajan un tiempo y luego deciden migrar al vecino estado de Quintana Roo.
Los trabajadores se van a Quintana Roo atraídos por las propinas que se obtienen en los negocios de los destinos turísticos, pero que en realidad solo es un espejismo porque, lo que ganan, allá mismo lo gastan, tomando en cuenta que el poder adquisitivo de Cancún, la Riviera Maya y Tulum, que es mucho más fuerte que en Yucatán.
Sin embargo no toman en cuenta que en Yucatán los productos y la forma de vida son más económicos que en Quintana Roo, de modo que no hacen nada al irse a otro lugar a trabajar.
Dijo que los trabajadores se sorprenden cuando en Quintana Roo obtienen más de $1,000 de propina, dando un ejemplo, mientras que en esta ciudad apenas logran alrededor de $300, pero el poder adquisitivo de ambos lugares es completamente diferente, además que en esta ciudad se goza de seguridad y tranquilidad, para bien de sus propias familias.
