Personal de enfermería del hospital San Carlos, que protestó ayer y, como en Mérida, demandó al gobierno estatal que firme con el Insabi
Personal de enfermería del hospital San Carlos, que protestó ayer y, como en Mérida, demandó al gobierno estatal que firme con el Insabi

TIZIMÍN.— En medio del proceso electoral que se vive a nivel nacional, estatal y municipal surge una problemática que hoy afecta a la ciudadanía por la falta de personal médico en el Hospital San Carlos.

El nosocomio de esta localidad fue escenario ayer de una protesta pacífica de los trabajadores de la salud tal y como ocurrió en Mérida: un grupo de enfermeros protestó con unos carteles luego que no les renovaran sus contratos laborales por el gobierno federal.

Los enfermeros lamentaron que ahora que se van el nosocomio vivirá un caos pues se están quedando sin el personal y los pasantes que actualmente están son quienes doblan turno de 12, 24 y 48 horas.

En sus carteles y en su protesta manifestaron que la causa era porque el gobierno estatal no firmó el convenio para la federalización de los servicios de salud al IMSS Bienestar y por lo tanto no solo los ha dejado sin empleo, sino que hay deficiencias en equipo médico y en medicamentos.

Señalaron que varios de los enfermeros ya han comenzado a ver su reubicación a otras clínicas del estado de Quintana Roo, donde sí hay un convenio de la salud, lo que implica que dejarán a sus familias.

Según manifestaron, ahora que ya no tienen al personal de salud, los pasantes son quienes están pasando apuros y una muestra de ello fue en Urgencias, con solo dos personas a cargo y les toca atender hasta 10 personas en un turno.

También han estado recibiendo pacientes graves y no hay personal capacitado que los atienda.

Dieron una lista de carencias, entre ellas que devengan un salario “denigrante”, traslado de pacientes a otros nosocomios por no tener el equipo necesario, falta de médicos especialistas, falta de ambulancia para traslado a pacientes a unidades de tercer nivel, asignación de contratos o plazas a “grupos privilegiados”, incertidumbre laboral para el profesional de la salud por la inestabilidad laboral entre otras.

Los inconformes recordaron que cuando nadie quería laborar en los hospitales en tiempo de pandemia y mucho menos en el covitario porque tenían miedo, fueron ellos como trabajadores de Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi) quienes apoyaron a pacientes que estaban en situación grave.

Por su parte personal del Sector Salud del nosocomio lamentó la situación que se vive y contrario a lo dicho por los enfermeros, dijeron que “aquí el gobierno federal fue quien les incumplió”.

De manera extraoficial señalaron que el mismo personal que hoy se está yendo les había informado que su estancia sería hasta diciembre y aceptaron continuar así.

Sin embargo luego les informan que solo sería por un plazo de seis meses, lo que los mantenía en incertidumbre pero también lo aceptaron, hasta que de pronto apenas hace dos semanas se enteran que el plazo culminaría en marzo y que si querían continuar en ese esquema tendrían que irse a las clínicas más cercanas como Chetumal, Kantunilkín, playa del Carmen o Cancún.— WENDY UCÁN CHAN

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