Con el objetivo de resaltar la cultura maya por medio de sus vivencias e investigaciones, los autores Bernardo Caamal Itzá y Pedro Pablo Chim Bacab presentaron sus libros Tsikbalo’ob yaan ichil u sáastun Arux (Los relatos en el sáastun del Arux) y Lool k’ajlay (Flor de la memoria), respectivamente.
Caamal Itzá presentó la obra, que es “una especie de autobiografía”.
“Muestro cómo un niño de cuatro o cinco años se adentra la milpa con sus abuelos, con la familia empieza a jugar con las calabazas a cosechar los productos de la milpa”, relató Caamal Itzá.
Sin embargo, comentó que en el trasfondo de esa narrativa “empieza a mostrar esos conocimientos de la cosecha, del pronóstico del tiempo, relatos que escucha de sus abuelos, es la interacción viva de un niño con su parentela y a la vez asomándose historias propias del territorio”.
“Un trasfondo histórico, se remonta un poco a la historia antigua de Maní cuando se quemaban los libros antiguos y entonces empieza a hablar de esos pueblos que están en el sur, los pueblos relaciones a Chac o relaciones a la lluvia, el lugar donde se juntan las nubes como Peto”, mencionó.
El autor dijo que el objetivo del libro es que los lectores se adentren en la cultura maya antigua desde la vista de un niño que creció con su familia y con los cambios que se han dado en la actualidad, buscando darle voz a la unión del lenguaje maya y español, la apreciación que tienen la gente local y quienes vienen de fuera.
“La intención es mostrar otra vez la relación que tiene la milpa con los individuos, ir adentrando hasta finalizar con una perspectiva donde dice la cultura maya sigue viva, se puede decir entonces que el libro viene siendo recopilación de esfera de vida, la es cierto gran parte de mis escritos”, comentó.
“Los que están viniendo a Yucatán no lo conocen como territorio, busco como mensaje que ellos conozcan a través del libro las culturas actuales y antiguas, las familias que viven en la Península en donde todavía está viva la cultura, el mismo libro habla de la lengua maya y el español, este intento de reencontrarse de tal manera que el lector no vea que está dividido lo maya y ciertamente no está entremezclado, pueda encontrarse conceptos de la cultura”, mencionó.
En su libro también habla de los valores que tiene que ver la no violencia, el papel de la cultura maya con la mujer e, incluso, llama a los estudiosos de la historia que piensen en el tema de género desde la cultura.
En cuanto al libro Lool k’ajlay (Flor de la memoria), de Chim Bacab, trata de la narrativa maya desde los llamados Chilam Balam, principalmente el de Chumayel.
“De alguna forma me inspiró a ser un escritor porque sin proponérmelo me encontré con una copia de ese libro; a partir de ahí empecé a entender mucho de los problemas que todavía padecemos los pueblos originarios”, recordó Pedro Pablo.
Señaló que entre los problemas que padecen los pueblos originarios están el racismo, la discriminación y la apropiación cultural, que se hace por ejemplo para legitimar los contextos de la industria del turismo y al mismo de nuestras propias riquezas, valores culturales y más.
Monólogo
“‘Flor de la memoria’ dice que eso es una forma de monólogo, si bien plantean preguntas sobre nosotros, al mismo tiempo la responden y eso es un monólogo, un nuevo diálogo entre la diversidad cultural porque de otro modo vamos a seguir siendo invisibilizados y ninguneados”, expresó.
Chim Bacab busca con este libro “un cambio de mentalidad y de actitud hacia los pueblos originarios”.
Explicó que se debe dejar de ver a los pueblos originarios como objetos de estudio o como objetos exóticos para atraer turistas.
Indicó que deben ser percibidos como sujetos iguales y empezar a cambiar estos problemas fundados.
Dando voz a los que se ven como minoría, en su libro busca señalar que la historia contada por el mismo pueblo maya tenga igual o más valor viéndola desde adentro. “Exigir al mundo interno y externo en que vivimos en un contexto donde claramente los originarios están siendo minoría, usados por el sistema, que se les reconozca a partir de sus propias voces, a partir de sus propias caras y no a partir de terceros, es decir cambiar en general el género de la narrativa, es un libro poético, por lo tanto, en todos sus giros son lingüísticos con analogías y metáforas de comparación”, platicó el escritor.
Ambos libros se consiguen de $150 a $300 en la biblioteca de la Uady.— Vanessa Argáez Castilla
