TIZIMÍN.— El sonido de los bolos al caer en una chuza volverá a Colonia Yucatán pronto, cuando se inaugure el boliche de la “Nevería Basulto”.
Hace unos días se hizo una prueba del mecanismo que ya está listo y entre quienes recordaron sus años juveniles lanzando la bola estuvo el obispo auxiliar Pedro Mena Díaz.

Colonia Yucatán, por revivir sus glorias en boliche
En Colonia Yucatán, la feria en honor a la Virgen del Carmen ha sido motivo de reencuentro de familias que hace muchos años emigraron y que hoy regresan y reviven sus mejores tiros en el boliche.
Hace aproximadamente un mes llegó el nuevo mobiliario y equipo de los primeros boliches que tuvo el estado de Yucatán, en la ex plaza comercial “Basulto”, hoy llamado “Nevería Basulto”.
Aunque no se ha inaugurado oficialmente, han estado reactivando el icónico lugar que crearon como centro de entretenimiento en los años 50’s por los ingenieros que le dieron una opción de entretenimiento a la comunidad en su mejor época maderera.

Integrantes de la familia de Elsy Soberanis Basulto, propietaria actual e hija de los que administraron el lugar, fueron quienes lanzaron los primeros tiros cuando recientemente se terminaron de armar los boliches.
Una vez reactivado, sin estar abierto por completo al público, comenzaron a llegar veteranos fundadodores de Colonia Yucatán e incluso ex trabajadores de la fábrica pidiendo recordar viejos tiempos.

Uno de ellos es don Ramón Tello, quien después de 67 años nuevamente lanzó sus tiros. En sus mejores tiempos incluso obtuvo un trofeo por ser campeón del boliche.
También la señora Teresa Tello fue una gran jugadora en el año de 1976, e igual revivió aquellos tiempos jugando nuevamente los boliches al volver a lanzar la bola.
Y la más reciente visita fue de hace dos días del obispo auxiliar Pedro Mena Díaz, quien tras oficiar la misa de celebración de la virgen, visitó la “Nevería Basulto” y no pudo evitar revivir aquellos momentos en el boliche, pues es originario de esta comunidad.

Inclusive recordaron anécdotas con Elsy Basulto y familias de la comisaría, así como también revivieron a través de la galería de fotografías la época de diversión en la plaza comercial.
La propietaria de la nevería dice que es sorprendente cómo muchas familias, después de varios años, juegan con entusiasmo y emoción los boliches recordando los tiempos que vivieron ellos y sus padres.

Añade que el objetivo de vivir viejas anécdotas de la época de oro en Colonia Yucatán se está cumpliendo, pues hoy el sitio se ha vuelto centro de encuentro de amigos y familias que se reencuentran y preguntan por los que aún viven y los que ya no están, pero quedan sus recuerdos en la galería de fotografías.
Debido a que aún faltan detalles en el área de los boliches aún no se ha inaugurado pero lo que sí funciona al 100% es la nevería.
Elsy Soberanis recordó que en ese mismo sitio había helados que su padre realizaba, solo que hoy se ha modernizado como una cafetería y restaurante siendo aún más atractivo el sitio.
