TIZIMÍN.— Después de la intensa sequía y la crisis que atravesaba el sector ganadero, hoy el panorama para los productores es alentador, pues ya hay pasto en los potreros.
Ha sido casi un mes de constantes lluvias que han mantenido las praderas mojadas en casi todo el oriente del Estado y aunado a ello se comienza a notar el crecimiento del pasto que sirve de alimento para los rumiantes.
La costa fue una de las zonas más afectadas, pues además que los potreros estaban sin pasto y pedregosos, ya se habían comenzado a caer los animales por la falta de alimento sobre todo en los ranchos que están pegados a Panabá, Río Lagartos y San Felipe.
Hubo varios ganaderos de la región que comenzaron a buscar alternativas para sostener a sus animales: unos vendieron parte de sus propiedades, mientras que otros remataron sus ejemplares para evitar que sigan quedando flacos.
Actualmente la ganadería está en recuperación aunque no al 100% como quisieran, pues hay pequeños productores como Amílcar Albornoz Meneses quien tiene ganado entre Calotmul y Espita, que refiere que hay pasto pero no está suficientemente crecido, por lo que siguen alimentando a sus animales con suplementos que ellos compran.
Afortunadamente dice que ya no hay animales flacos, ya están recobrando su peso y hasta se ven con más vida sus praderas, contrario a lo que se veía en el mes de mayo cuando estaba todo seco.
Dijo que lo peor es que les quitaron el subsidio del gobierno federal con el que se ayudaban para mantener sus sistemas de riego y muchos tuvieron que dejar de emplearlo para evitar el alto consumo, y hoy dice que tienen la ventaja de las lluvias y ya comienzan a reverdecer los potreros.
Por su parte Mario Mena Narváez ganadero de Panabá, dice que hoy ven al zacate crecer después de 5 meses que se perdió.
“Con las lluvias el panorama es alentador para la ganadería, los animales tienen comida”.
Sin embargo precisa que el primer pasto es tierno y como el ganado viene de una etapa de sequía suelen enfermarse de males intestinales, los laxa, pues lo que comen es agua.
“Es un tiempo nada más, lo sabemos los ganaderos, cuando crece un poco más el zacate mejora la situación, solo estamos pendientes de ellos, darles medicación pero no caen por que se deshidraten ya que están comiendo y lo apetecen muy bien”.
Afortunadamente, dijo, los gastos para los productores han bajado pues ya no tienen que estar comprando alimento como lo hacían hace dos o tres meses.
“Aunque no está el pasto como quisiéramos porque se ha deteriorado bastante, antes había (zacate) guinea de un metro o metro y medio, ahora esas variedades son de medio metro o 70 centímetros, la tierra está cansada así que los pequeños ganaderos se las ingenian para salvar la ganadería”, expresó.— WENDY UCáN CHAN
