TEKAX.— Édgar Martín Contreras Cauich es un joven de la comunidad de Kancab, municipio de Tekax, quien ha demostrado que nunca debemos rendirnos hasta alcanzar nuestros sueños.
Hace unos días celebró su graduación como médico cirujano en la Universidad Anáhuac Mayab, recibiendo el reconocimiento ante docentes, familia y amigos.
Cabe destacar que este joven profesional de 27 años de edad estudió la carrera de médico cirujano becado al 100% gracias a sus excelentes calificaciones.
Trabajo en el campo, un apoyo para sus estudios
Édgar, orgullo de Kancab, estudió en la Telesecundaria “Melchor Ocampo” de su pueblo, donde egresó con el promedio más alto, pero se vio obligado a dejar sus estudios y dedicarse a las labores del campo junto su papá y hermanos, ya que en su comunidad trabajar el campo es el principal oficio que se realiza.
Pero el destino le tenía preparado una sorpresa, ya que en 2013 se abrió un telebachillerato; logró ser parte de la primera generación y de nuevo se destacó con el promedio más alto.
Édgar admite que en Kancab la mayoría de los jóvenes solo aspiran concluir la secundaria para emigrar a los Estados Unidos en busca del sueño americano.
Pero, desde que era niño, Édgar soñó con lograr ser un médico por lo que al concluir el bachillerato, y gracias a una beca de Impulso Universitario estudió dos años la carrera de Enfermería en Ticul, como primer paso.
Luego buscó opciones y decidió irse a la capital del Estado.
Acudió a la Universidad Anáhuac Mayab en busca de información, por lo que decidió inscribirse en un curso en el que habían 450 aspirantes a la carrera de medicina; solo admitirían a 150 y su nombre apareció entre los primeros de la lista.
De hijo de campesinos a doctor
El hoy doctor confiesa que al principio le dio mucha emoción, pero a la vez inseguridad, ya que pensaba que la mayoría de los aspirantes eran hijos de políticos o doctores y él solo era el hijo de unos campesinos de una comunidad rural en donde la mayoría son mayahablantes.
Pero gracias a los consejos de sus maestros logró tener la confianza para seguir adelante, por lo que decidió aplicar para una beca.
De los 5,000 aspirantes logró ser el número uno de la lista y obtuvo una beca del 100% en colegiaturas para la carrera de medicina.
Durante sus estudios en la Universidad logró mantener un promedio de 9.
Mientras estudiaba de lunes a viernes, los fines de semana Édgar acudía a Kancab para trabajar en el proyecto Tsikbaten a K’oha’anil (Cuéntame tu enfermedad), cuyo objetivo era atender a personas con problemas de diabetes e hipertensión arterial.
Édgar dice estar muy agradecidos con sus padres, José del Carmen Contreras Ek y Rosa María Cauich Canul, por todos los sacrificios que tuvieron que hacer.
Asimismo, comparte que sus planes a corto plazo son abrir en febrero próximo su propio consultorio en su pueblo. A largo plazo prevé instalar una clínica formal.
Actualmente el galeno realiza el servicio social en la clínica de Kancab y espera recibir la cédula profesional en enero próximo.
Édgar manda un contundente mensaje a los jóvenes: nunca rendirse hasta alcanzar los sueños.



