Afluencia turística en Chichén Itzá en un equinoccio de primavera, una de las ocasiones en que atrae a la mayor cantidad de visitantes
Afluencia turística en Chichén Itzá en un equinoccio de primavera, una de las ocasiones en que atrae a la mayor cantidad de visitantes

VALLADOLID.— Los prestadores de servicios en la zona arqueológica de Chichén Itzá están acabando con la “gallina de los huevos de oro”, debido a los altos precios de los productos, lo que está derivando en que cada vez son menos los turistas que deciden visitar el lugar, pues este año, según dicen, ha bajado el flujo en un 20% menos comparado con el año pasado.

Guías de turistas de la zona arqueológica manifestaron su preocupación debido a que cada vez tienen menos trabajo, pues son menos los visitantes que requieren de sus servicios, tomando en cuenta la cantidad de dinero que se gastan.

Los trabajadores detallaron que el promedio de ingreso en 2023 fue de alrededor de 5,000 visitantes por día anual, pero hasta ahora han visto que solo ingresan entre 3,500 y 4,000 visitantes, lo que representa poco más del 20% de reducción, al menos en los primeros siete meses del año en curso.

El boleto de acceso a la zona para los extranjeros es de $643, y para los nacionales $285, lo cual se considera elevado. Si llega una familia de cuatro, es decir el matrimonio y dos hijos, en el primer caso pagan $2,572, en el segundo caso en la misma situación pagarían $1,140.

Gastos en Chichén Itzá

A estas cantidades se le sumarían el transporte de los visitantes, su comida en alguno de los restaurantes de Pisté si desean quedarse, pero además si pernoctan pagarían sus habitaciones de hotel, además si contratan el servicio de guía pagan $1,000 en promedio y si compran algún recuerdo y artesanía, desembolsan otro dinero, de modo que esa familia se podría gastar alrededor de $7,000 por día.

Esta situación se está viviendo porque tanto en pago por los boletos, guías de turistas, artesanos, restauranteros, hoteles y todo prestador de servicios y de venta de productos cobran precios excesivos y al turista le cuesta muy caro visitar la zona arqueológica, de modo que mejor prefieren otros destinos en donde gastan menos.

El turismo que está llegando es porque los traen agencias de viajes y touroperadores de Quintana Roo, pero los que llegan por su cuenta cada vez son menos.

Explicaron que las autoridades como el gobierno del estado y federal, a través de sus dependencias, deben regular cobros, pero lamentablemente son ellos mismos los que le suben el precio como es el caso de Cultur que cobra mucho más que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), de modo que todos contribuyendo para se acabe la “gallina de los huevos de oro”.