Néstor Moo Be, de 77 años, muestra fotografías que tomó hace unos 40 años. En Tzucacab, era propietario del estudio fotográfico “Foto Néstor” y es considerado uno de los fotógrafos pioneros de la villa
Néstor Moo Be, de 77 años, muestra fotografías que tomó hace unos 40 años. En Tzucacab, era propietario del estudio fotográfico “Foto Néstor” y es considerado uno de los fotógrafos pioneros de la villa

TZUCACAB.— En este municipio, hasta hace 50 años, para obtener una fotografía solo había dos personas a quien acudir.

Una de estas opciones era Néstor Moo Be, hoy de 77 años, quien era propietario del estudio fotográfico “Foto Néstor” y es considerado uno de los fotógrafos pioneros en el municipio.

En entrevista con el Diario a propósito del Día Mundial de la Fotografía, que se celebra cada 19 de agosto, Moo Be recordó que ingresó a la fotografía cuando tenía unos 20 años de edad y trabajó en el negocio más de 40 años.

Era un entusiasta de la fotografía y aprendió poco a poco la técnica del revelado en Tekax, donde llevaba a revelar las fotografías en blanco y negro, y en esos laboratorios “no eran egoístas y mostraban cómo se hacía”.

“Recuerdo que mi primera cámara fue de las que traían cuatros flashes, no había muchos fotógrafos (en Tzucacab), solo yo y don Jaime, que en paz descanse, quien fue el primer fotógrafo de la villa”, relató.

“En esos años las fotos más solicitadas eran las de tamaño infantil y las de credencial, fotos para quince años, bodas, bautizos o cualquier otro evento social. También había personas que solo querían tener una fotografía de recuerdo de lugares o con personas”.

Dijo que cuando inició en el oficio llevaba a revelar a Tekax las fotos a blanco y negro, ya que en Tzucacab no había equipó, pues eran muy caros.

Para las fotos de color viajaba a Mérida para su revelado, indicó.

Poco a poco y con esfuerzo logró comprar su propio equipo y comenzó a revelar las fotos en blanco y negro, ya que había mucho trabajo.

“Muchos estudiantes llegaban de las comisarías para sacarse las fotos para la escuela, e incluso esperaban horas para recibir sus fotos ya que llegaban en grupos.

“Me gustaba hacer experimentos con mi equipo para ponerle efectos a las fotos, colocaba hojas blancas, las doblaba, y lograba el efecto esperado, uno de los efectos que me gustaba era cómo hacerle más grande la nariz a las personas, esto a petición de los mismos clientes”.

También aprendió cómo hacer fotografías con la maleza más grande adelante y que al fondo aparezcan las casas más pequeñas.

Moo Be involucró a su esposa en el trabajo, para lo cual la instruyó a fin de realizar el revelado en blanco y negro para agilizar los trabajos, ya que implicaba tiempo y habilidades.

“Había que calcular la tinta y el tiempo para que la foto no salga ni muy clara ni muy oscura”, explicó.

“Había que lavar bien y secar las fotos para que sean de calidad, ya que si no se hacía bien, al poco tiempo se chorreaba la tinta y a él le gustaba ofrecer un trabajo de la mejor calidad.

Señaló que tras la llegada de los teléfonos celulares y cámaras digitales el trabajo decayó.

Actualmente en Tzucacab solo existen dos estudios fotográficos y dos fotógrafos que ofrecen sus servicios para eventos sociales.— M.C.B.

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