Padres de familia y alumnos de la primaria “Mártires de Chicago”, de Uspibil, comisaría de Chemax
Padres de familia y alumnos de la primaria “Mártires de Chicago”, de Uspibil, comisaría de Chemax

VALLADOLID.— Un conflicto escolar en la primaria “Mártires de Chicago” en Uspibil, comisaría de Chemax, surgido hace unos días luego de que el supervisor Gaudencio Herrera Alcocer intentó poner orden, derivó en el involucramiento de padres de familia que este martes lo retuvieron y obligaron a firmar dos oficios donde da marcha atrás a la llamada de atención y se disculpa con los tutores.

Los padres de familia, quienes realizaron una protesta en las puertas de la escuela, exigieron la destitución del supervisor Gaudencio Herrera Alcocer, a quien acusaron de maltrato a los maestros y de ofender a los padres de familia que se encontraban en el plantel esperando a sus hijos para darles el desayuno, a quienes habría dicho que “deberían de estar en su casa lavando y haciendo el quehacer”.

Ambiente de tensión en escuela de Temax

Desde hace unos días el ambiente en la escuela era tenso, pues los padres de familia insistían en la destitución del supervisor de la zona 032, que recientemente fue nombrado en el cargo.

Sobre el asunto, Herrera Alcocer explicó que todo empezó desde que notó desorden en la escuela, como que no se respetaban los horarios de entrada, de modo que el director, Manuel Osorio Mena, es el responsable directo.

Por ello hizo un oficio en donde se asentaron las irregularidades, lo cual enojó al director y se alió con los maestros involucrados e implicó a los padres de familia en el conflicto interno.

En su opinión, él solo cumplió con su trabajo de verificar el horario de entrada de los maestros que no cumplían.

En el caso de las supuestas ofensas a las madres de familia, dijo que no es como ellos lo plantean, pero les sugirió que permitan que sus hijos se desarrollen solos en la escuela y ellas bien podrían aprovechar su tiempo en su casa, lo cual las molestó.

Amenazas de padres a supervisor escolar

Ayer martes acudió al plantel y los padres de familia se le acercaron y le dijeron que solucione el problema y lo amenazaron con no dejarlo salir si no les firmaba un oficio en donde se disculpaba ante ellos, lo cual hizo para que el problema se termine.

Del mismo modo firmó otro escrito en el que se compromete a dejar las cosas como están sin afectar la labor del director, pues al final él debe tener el control de sus maestros y si él no dice nada “yo no tengo nada más que hacer”.

Luego de la firma de los escritos, salió del plantel sin problema, con lo que a su juicio se terminó el conflicto, que al final consideró que es un asunto de maestros que pertenecen a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).