PROGRESO.— El Diario Oficial de la Federación publicó este viernes el anuncio oficial sobre la veda para la captura de pulpo en el año 2025: de acuerdo con las modificaciones implementadas por la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca), esta medida comenzará el 1 de enero y concluirá el 31 de julio del próximo año.
Ante esta decisión, la temporada actual de captura se extiende hasta el 31 de diciembre de este año, lo que representa dos semanas más respecto al cierre inicial previsto para el 15 de diciembre.
¿Por qué ampliaron la temporada de pulpo?
La prórroga fue gestionada por representantes del sector pesquero, incluyendo cooperativas, empresarios y pescadores, quienes argumentaron a su favor la necesidad de recuperar el tiempo perdido durante octubre debido a las malas condiciones climáticas.
El presidente de la Cámara Nacional de la Industria Pesquera y Acuícola (Canainpesca), Enrique Sánchez, califica esta extensión como una oportunidad para los trabajadores del mar dedicados a la pesca de pulpo.
Según explica, la medida les brinda certeza y tiempo adicional para maximizar ingresos.
Y detalla que, aunque muchas embarcaciones han cambiado de actividad a la captura de otras especies, aún hay flotas activas que se benefician de esta ampliación.
El mal tiempo perjudicó la captura de pulpo
Representantes de agrupaciones como Armadores Pesqueros y Exportamar también respaldaron la extensión, señalando que el mal tiempo durante octubre afectó severamente las capturas.
Esta situación dejó a muchos pescadores sin ingresos suficientes para cubrir sus gastos operativos, por lo que la decisión busca darles un respiro económico.
Actualmente, se estima que la captura de pulpo maya supera las 23 mil toneladas, una cifra significativa pero todavía inferior a la meta de 29 mil toneladas establecida para esta temporada.
Con las semanas adicionales, se espera que el sector pesquero pueda acercarse a cumplir este objetivo.
Optimista cierre de la captura del molusco
Enrique Sánchez comenta que algunas embarcaciones ya se preparaban para finalizar sus actividades y realizar inventarios, pero ahora tienen la posibilidad de realizar al menos un último viaje para incrementar sus ganancias.
Pese a los retos, los pescadores ven con optimismo el cierre de la temporada.
La extensión permite a las flotas mayor y ribereña explorar estrategias para recuperar inversiones y mantener la estabilidad económica de sus comunidades.
