VALLADOLID.— El mercado municipal de esta ciudad ya se convierte en un producto turístico, en donde acuden casi todos los días grupos de extranjeros, algunos llevados por guías de turistas y otros van por voluntad propia, atraídos por los diversos productos que se ofrecen en el lugar.
Paulina Coouh, de las locatarias del mercado, comentó que casi todos los días arriban diferentes grupos de turistas a este populoso centro de abasto.
Algunos solo llegan a tomarse fotografías con las mestizas que venden en las mesas, que lucen coloridas por los diversos productos como son las hortalizas y frutas que se venden.
De la misma manera dijo que hay otros que llegan y sí compran.
Muchos adquieren pequeñas botellas de salsas, incluso hasta picantes, dando de esa manera provecho a los vendedores de esos productos, quienes logran desplazar su mercancía, la cual cada vez tiene más adeptos entre los visitantes, tanto nacionales como extranjeros que buscan llevarse un recuerdo de los sabores y tradiciones de esta ciudad y de Yucatán.
Recorrido
La mujer explicó que los que llegan en grupo con guías, solo hacen un recorrido en todas las áreas del mercado, incluso donde venden carne, y van tomando fotografías, pero no compran nada.
Sin embargo, los que llegan por su cuenta, sí compran, pero se limitan debido a que no les aceptan en sus vuelos diversos productos, y temen a decomisos en los aeropuertos.
A los turistas también les llama la atención los techos, el área de venta de carne, debido a que están totalmente negros con el exceso de suciedad, en la que por cierto se filtra el agua en el interior cuando llueve, lo que dificulta el trabajo de los carniceros, pues en varias de las mesas se filtra el agua.— Juan Antonio Osorio Osorno
