PROGRESO.- El empate del América ante el Monterrey que dio a las Águilas el tricampeonato en la liga mexicana de fútbol propició que numerosos aficionados salieran en la noche del domingo a festejar a las calles en varias ciudades del país y Progreso no fue la excepción.

Sin embargo, en el caso del puerto no todo fue felicidad, pues Luis Felipe Trejo Escamilla, de 43 años de edad y oficio panadero, fue víctima de los descontrolados festejos.

De acuerdo con Silvia Trejo Escamilla, hermana de Luis Felipe, su familiar realizaba su labor cuando un grupo de americanistas zarandeó su triciclo, que tuvo daños en el eje delantero y ocasionó la pérdida de mercancía.

Americanistas descomponen el triciclo del panadero

“Esto no es emoción por el partido, esto es una falta de respeto. Mi hermano perdió parte de su sustento, algo que le costó mucho trabajo”, declaró.

El panadero no solo sufrió daños materiales, pues el triciclo es su herramienta de trabajo, sino tuvo que reponer de su bolsillo el producto perdido y se vio obligado a suspender sus labores.

Silvia Trejo explicó que su hermano intentó reparar el triciclo con remedios, pero el daño fue mayor.

Está muy afectado y perdió días de trabajo (al quedarse sin triciclo). Además, lo escupieron y lo trataron muy mal, eso no se vale”, lamentó.

Solidaridad con panadero de Progreso

A pesar de la situación, algunos ciudadanos mostraron solidaridad. Una familia entregó un donativo al domicilio del afectado, ubicado en la colonia Canul Reyes, aunque solo representa un paliativo.

Luis Felipe, quien depende de su triciclo para sostenerse económicamente, no tiene recursos para reparar los daños ni reponer las pérdidas.

La familia hace un llamado a la comunidad para evitar estos actos y solidarizarse con quienes, como Luis Felipe, trabajan arduamente para ganarse la vida.

Difícil período para la familia del afectado

Cabe señalar que desde hace cinco años la familia del panadero sufrió la desaparición de su madre, la sexagenaria María del Socorro Escamilla Beltrán.

Fue el 6 de julio de 2019 tras una repentina despedida en medio de una reunión familiar, la mujer, de 66 años entonces, dijo adiós y no regresó.