PROGRESO.— Una sorpresa se llevó anteayer lunes el maestro en ciencias Carlos León Alemán, encargado del campamento tortuguero del Centro de Estudio Tecnológico del Mar (Cetmat) 17 Yucalpetén, al rescatar un nido de tortugas marinas de la especie carey en playa cercana a edificios en construcción a las instalaciones de dicha institución.
El hallazgo se trata de 23 crías, que fueron aseguradas y posteriormente liberadas ese mismo día para regresarlas al mar.
Según el catedrático, este evento resultó extraordinario y excepcional porque ocurrió en pleno invierno, ya que el período de eclosión de las tortugas marinas en Yucatán ocurre normalmente entre julio y noviembre, luego de un lapso de incubación de entre seis y ocho semanas.
El experto detalló que la temporada de anidación comienza en abril y se extiende por seis meses.
En ese tiempo, las hembras cavan en la arena una cámara de hasta 90 centímetros de profundidad para depositar sus huevos, que suelen ser esféricos con medidas de aproximadamente de cuatro centímetros de diámetro.
El tiempo de incubación y eclosión depende de la temperatura de la arena que rodea al nido.
Cuanto más caliente sea, más rápido se desarrollarán los embriones.
Además, la temperatura influye en el sexo de las crías. Cuando supera 29.3 grados centígrados, es más probable que nazcan hembras.
Tras eclosionar, las tortugas por lo general se arrastran hacia el mar para alejarse de la costa.
Años después, cuando alcanzan la edad reproductiva, regresan a las playas donde nacieron para desovar.
Subrayó que el rescate del nido resalta la importancia de proteger las zonas de anidación y fomentar la conservación de la especie, sobre todo en una época inusual del año.
