VALLADOLID.— El Hospital General de esta ciudad ya tiene nueva imagen para los pacientes y familiares a través de dos principios básicos: el respeto y la empatía que les inculca a los médicos y al personal de apoyo, informó el nuevo director, Jorge Antonio Rivero Osorio.
Entrevistado en el hospital, el nuevo director recordó que formó parte de la plantilla laboral médica hasta hace dos años antes de jubilarse y conoce bien a sus compañeros médicos y al personal.
Sin embargo, también sabe de los momentos difíciles por lo que atraviesan pacientes y sus familiares, sobre todo cuando los primeros están en un estado grave.
Ante ese problema, lo primero que pensó es hacer que todo el personal del hospital “se ponga en los zapatos” de las familias que están sufriendo por sus enfermos.
El director comentó que son varios médicos especialistas que ya se jubilaron y está haciendo las gestiones necesarias ante la Secretaría de Salud para que les devuelvan las plazas.
Necesario más personal médico
Por ejemplo, explicó, si habían tres ginecólogos, uno se fue y los dos que quedan realizan el trabajo de tres médicos; es necesario que se contrate a más personal.
En la segunda planta está el área de Pediatría, donde se cuenta con el servicio de terapia intensiva e intermedia para recién nacidos, neonatales y bebés que nacen con diversos problemas.
Lo que se busca es reducir la sobrecarga que hay en el Hospital O’Horán y atender a todos los pacientes en el nosocomio, dependiendo del problema que tengan.
Los pacientes son identificados a través del sistema “Triage”, que permite clasificarlos por colores: verde, que es no grave; amarillo, grave medio, y rojo, grave, para ofrecer la atención debida, siempre priorizando la urgencia de cada caso, sobre todo a los que están traumatizados.
Rivero Osorio dijo que se realizan las gestiones para dar servicio de diálisis, para lo cual se utilizaría uno de los módulos que se usaron en el Hospital Portátil que se creó en la parte posterior de centro hospitalario donde se atendieron a pacientes con Covid-19.
Asimismo, el director del hospital reconoció que desde hace poco más de un año que no funciona el tomógrafo, pero ya se realizan las gestiones correspondientes para que se le dote de otro equipo similar al hospital, ya que sí se requiere.
Otra de las ventajas y comodidades que se le ha dado al hospital es una sala de espera ubicada en la parte baja del edificio, a unos metros de la cafetería, donde se cuenta con aire acondicionado y las familias hasta se duermen por las noches en las bancas, cuando antes se quedaban a dormir en la intemperie sufriendo el frío o la lluvia.
Recordó que antes los colaboradores casi no conocían las oficinas del director porque no se les permitía llegar y ahora pueden acudir sin problema.
Incluso, él mismo recorre las diferentes áreas para verificar que los servicios se ofrezcan como debe ser.
En cuanto a los medicamentos, afirmó que se cubre con las necesidades de los pacientes y cuando se consolide el proyecto del IMSS- Bienestar, los ciudadanos que no cuenten con algún tipo de servicio médico recibirán sus respectivos carnets para que reciban atención médica sin problema.
Rivero Osorio mencionó que desde que asumió el cargo se les otorgó al hospital dos nuevas ambulancias que ya están funcionando y que fue beneficioso para tener más unidades para el servicio de traslado.
