La tala e invasión ilegal de dunas continúa en el puerto de Sisal, comisaría de Hunucmá, que afecta al ecosistema de la zona.
Ante esto, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) informó que actualmente hay tres procedimientos administrativos, se interpuso una denuncia penal ante la Fiscalía General de la República (FGR), y se integró la carpeta de investigación correspondiente para determinar los daños ambientales y a los responsables.
En febrero pasado el conflicto estalló, lo que generó división entre los vecinos, ya que dijeron que algunos habitantes fueron presuntamente contratados por empresas inmobiliarias para limpiar el terreno.
Esto con la intención de lotificarlos para su ocupación y venta, con el argumento de que les corresponde su posesión por ser pobladores de la comunidad.
De acuerdo con la dependencia federal, esto ha causado la invasión y desmonte de tres superficies con terrenos ganados al mar de la costa de Sisal, de 10,400, 12,600 y 14,784 metros cuadrados, respectivamente.
La Semarnat aclaró que los terrenos ganados al mar son propiedad de la nación, por lo que nadie puede disponer de ellos para su aprovechamiento y uso con fines comerciales o de habitación sin contar con la concesión otorgada por esa dependencia.
Si bien tiene la facultad de otorgar concesiones y permisos a particulares su uso, aprovechamiento e incluso realizar obras en este tipo de terrenos, señaló, se debe contar con las concesiones señaladas antes de hacer cualquier tipo de actividad y de estar en posibilidad de una desincorporación del régimen del dominio público.
También agregó que el gobierno estatal y municipal no tienen atribuciones o competencias para su administración u otorgamiento a particulares porque construir en las playas, zonas federales marítimas terrestres y en los terrenos ganados al mar sin las autorizaciones ambientales.
Lo anterior genera impactos negativos que ponen en riesgo a la flora y fauna silvestres y, en consecuencia, los servicios ambientales que proveen los ecosistemas costeros.
Como parte de las acciones, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) lleva al cabo visitas de inspección y colocó sellos de clausura y abrió procedimientos administrativos para frenar este proceso; sin embargo, la tala ilegal del manglar continúa.
A raíz de estos hechos, la Semarnat ha convocado a reuniones con una comisión de líderes de los pobladores de Sisal, así como con autoridades ambientales, estatales y municipales.
Estos encuentros se han realizado en las instalaciones de la Profepa Yucatán, en el Palacio de Gobierno y en las instalaciones de la Semarnat Yucatán, con el fin de buscar posibles soluciones a la problemática planteada por los pobladores y de avanzar en la restauración de los recursos naturales dañados hasta el momento.
A pesar de estos diálogos, un grupo de personas de Sisal, inconformes con los avances en los encuentros, continúa con la quema de arbustos, la apertura de calles y la lotificación de la línea de costa.
Impactos a flora y fauna en Sisal
Se indicó que ni el gobierno estatal ni municipal tienen atribuciones o competencias para administrar u otorgar estos espacios naturales a los particulares porque construir en las playas, zonas federales marítimas terrestres y en los terrenos ganados al mar.
Esto sin contar con las autorizaciones ambientales genera impactos negativos que ponen en riesgo a la flora y fauna silvestres.
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