Con el apoyo de maquinaria pesada, personal de Servicios Públicos Municpales y de Alumbrado Público de Progreso realizó las maniobras para retirar del mar al enorme tiburón ballena que el viernes fue hallado cerca de la terminal remota de este puerto.
Como informamos, tras ser localizado el ejemplar fue arrastrado hasta el muelle de chocolate donde personal del Programa de Investigación y Conservación de Mamíferos Marinos de Yucatán (Picmmy) realizó los estudios correspondientes con los cuales se determinó que se trataba del enorme pez.
Pese a que el doctor Raúl Díaz Gamboa, del Picmmy, expuso que no existía un riesgo biológico y que no era necesario enterrarla para que la fauna marina se encargara del cadáver, el cual sería alejado de los curiosos, al final no fue así.
Más tarde, personal de las citadas direcciones del Ayuntamiento se dieron a la tarea desacar los restos del enorme a animal —que midió 9.5 metros de largo, 3 metros de ancho y pesó entre 10 y 15 toneladas— para enterrarlo en la playa.
Dos retroexcavadoras y un trascabo fueron necesarios para retirar los restos del escualo y depositarlos en la zanja que se preparó para los mismos.
Mediante un vídeo y varias fotografías, que el Ayuntamiento de Progreso compartió poco después de las 11 de la noche se observaron las diligencias.
Cabe señalar que el personal del Picmmy indicó que este ejemplar llegó a la cercanía de la costa de este puerto probablemente por la acción del viento. También expuso que por el estado de descomposición que presentaba el mismo, lleva probablemente dos días de haber muerto.
Por su parte, el doctor Díaz Gamboa explicó que para determinar las causas de la muerte del enorme pez se realizarán varios estudios para saber si fue por causas naturales o estaba enfermo o sufrió algún problema a causa de la contaminación.
A fin de realizar los estudios correspondientes, el personal del Picmmy retiró la cabeza del escualo y se la llevó para analizarla.
