VALLADOLID.— Aunque esta zona del oriente no es altamente ganadera, como sí lo es el área de Tizimín, todos los productores deben evitar el avance de la mosca que origina el gusano barrenador. De lo contrario, las exportaciones de ganado de alto registro se frenarían, advirtió José Luis Rosado Álvarez, presidente de la Asociación Ganadera Local.
Incluso ahora que las fronteras están cerradas, no se pueden llevar al cabo las transacciones, expuso.
Anteayer publicamos que se confirmó un caso del gusano barrenador en un becerro de un rancho en la comisaría de Tahmuy. El animal, de 15 días de nacido, se encuentra bien y en crecimiento normal. En el supuesto caso reportado en la villa de Temozón, se negó la existencia de un segundo caso. Sin embargo, se insistió en que los ganaderos deben intensificar la vigilancia en sus hatos y evitar la llegada de la mosca.
Agustín Sánchez Puc, presidente de la Asociación Ganadera de Temozón, alertó a sus socios sobre la presencia de murciélagos que muerden a los ganados, ya que estos animales forman un binomio riesgoso para la aparición del gusano debido a las heridas que les provocan.
Rosado Álvarez recordó que la presencia del gusano barrenador no es un asunto reciente. Hasta donde tiene memoria, ya existía en la década de 1980 y se registraron muchos casos, aunque en ese entonces, por causas que se desconocen, no se le dio la importancia debida.
Más o menos en 1992 se erradicó la plaga, hasta que recientemente volvió a presentarse. Según comentó, saben que fue importada desde algún país de Centroamérica y que posiblemente ingresó por la frontera de Chiapas, expandiéndose poco a poco hasta llegar a la Península de Yucatán, incluyendo esta ciudad.
En mayor vigilancia
También dijo que los ganaderos de Tizimín, que cuentan con una población superior a 100,000 cabezas de ganado, son quienes deben estar más vigilantes, debido a que muchos de ellos exportan ganado de alto registro. Tener presencia del gusano en la zona complicaría significativamente sus ventas en el extranjero.
En Valladolid, región que no es altamente ganadera, se cuenta con unos 300 socios que en conjunto tendrían alrededor de 5,000 cabezas de ganado. Una cifra similar tendría la villa de Temozón, por lo que el número es bajo comparado con el vecino municipio de Tizimín.
El problema ahora es que las fronteras están cerradas al paso del ganado y aunque por el momento no se resienta la medida en términos económicos, si el bloqueo se prolonga, afectaría a todos los que suelen exportar. Por ello, subrayó que es indispensable intensificar las medidas para evitar la llegada de la mosca del gusano barrenador.
