Uno de los lugares más emblemáticos de Yucatán es el atrio del convento franciscano de Izamal, que ha servido para conciertos, filmaciones de videoclips, películas y documentales.
A pesar de su imponente presencia, paseantes lamentaron su deterioro.
Juan Urtecho Vargas dijo que no es posible dejar colapsar un edificio histórico, “si sucede dañaría la imagen del municipio, así que sería importante la intervención de autoridades”.
Por su parte, Nicolás Gómez Tapia señaló que el lugar es bello, pero lo opacan los andamios, tablones, el techo con moho y el verdín de las paredes.
Además, señaló que no se puede sacar una bonita postal porque con esos elementos pareciera una construcción en el abandono.
Jorge Garza Martínez dijo que parece que el lugar está abandonado por parte de las autoridades, “quienes deberían estar vigilando este tipo de edificios”.
Los frescos en las paredes ya se perdieron y eso debe ser rescatado, apuntó.
En el recorrido se pudo ver que las paredes de la entrada al claustro y a la iglesia se encuentran en malas condiciones, además en el costado hay humedad en las paredes. Algo que llama la atención es el olor del excremento de las palomas, tanto en los andamios de metal, polines y tablones de madera como en las paredes y piso.
