TIZIMÍN.— A casi un mes de que el gobierno del Estado otorgara 15 nuevas concesiones de taxi a cada una de las seis agrupaciones del municipio, el conflicto entre operadores del servicio público continúa creciendo, esta vez por la exigencia de más permisos para rutas foráneas.
Mientras algunos grupos de taxistas insisten en la necesidad de más placas, otros como el sindicato “Félix Rosado Iturralde” se oponen rotundamente, argumentando que el mercado local ya está saturado y que cualquier incremento afectaría la operatividad y ganancias de los choferes.
La inconformidad incrementa tras el reciente operativo contra unidades “piratas”, que motivó a ciertos líderes a solicitar nueve concesiones adicionales a la Dirección Municipal de Transporte, específicamente para rutas foráneas. Sin embargo, esta propuesta no fue bien recibida por todos.
Ayer lunes, representantes de las agrupaciones volvieron a reunirse esta vez en la sede de la Agencia de Transporte de Yucatán (ATY), con la intención de dar seguimiento a la solicitud.
No obstante, de nuevo el sindicato “Félix Rosado” se opuso a la ampliación del padrón vehicular y señaló que el problema de fondo es la falta de control y regulación efectiva, no la ausencia de concesiones.
Incluso el pasado fin de semana se llevó al cabo una convocatoria entre operadores en apoyo a la propuesta de nuevas concesiones, pero no todas las agrupaciones acudieron, lo que evidenció aún más el conflicto interno entre los gremios del transporte público.
Esta situación ha generado incertidumbre en el sector, mientras unos piden más oportunidades para quienes aún no cuentan con concesión, otros exigen poner un alto al crecimiento desmedido del parque vehicular.
De hecho, la tensión se mantiene y podría derivar en nuevas manifestaciones o acciones en los próximos días.
La semana pasada se anunció que los taxistas de “Félix Rosado” daban ultimátum hasta anteayer domingo como presión al transporte municipal para que frenen la otorgación de concesiones.
