PROGRESO.— Uno de los problemas que enfrentan los exportadores mexicanos de pulpo maya es el llamado “huachipulpo”, término derivado del huachicol, usado para referirse al combustible extraído de manera ilegal y vendido posteriormente.
En el caso del molusco, se trata de la práctica en la que algunos permisionarios entregan el producto con determinado peso y talla, pero en realidad lo presentan lleno de agua. Al hacerlo se obtiene mayor ganancia con menos pulpo.
En entrevista, el líder de la Cámara Nacional de la Industria Pesquera y Acuícola (Canainpesca) y Exportamar, Enrique Sánchez Sánchez, explicó que este problema se presenta principalmente en la costa, no en barcos de mediana altura.
También señaló que los pescadores dejan mucho tiempo el producto en agua con hielo para que absorba líquido, lo que aumenta su tamaño y peso, aunque gran parte termina siendo agua.
Esta situación, detalló, ocurre desde hace varios años, por lo que no es novedad, y generó conflictos tanto con comerciantes europeos como mexicanos.
Sin embargo, afirmó que las plantas procesadoras han reforzado sus controles para garantizar un producto sin exceso de agua y con la calidad requerida.
Sánchez indicó que el punto álgido del problema fue hace unos tres años, pero desde entonces se han redoblado esfuerzos para evitar la recepción de embarques en tales condiciones y corregir la práctica.
Respecto a si otros mercados internacionales aprovecharon el descontento para introducir sus productos, comentó que actualmente el consumo de pulpo ha crecido en todo el mundo y no depende de un solo país.
“Por ejemplo, Estados Unidos no solo compra en México, también en Perú, China, Indonesia y Filipinas. En el caso de Europa, adquieren pulpo de África, Indonesia y México, entre otros”, indicó Sánchez Sánchez.
“Huachipulpo” genera desconfianza en el mercado
Asimismo, reconoció que el “huachipulpo” sí generó desconfianza en los países importadores, lo que ocasionó una baja temporal en las exportaciones. No obstante, dijo que la confianza ya se recuperó y los envíos han repuntado al garantizarse la calidad del producto.
En cuanto a la temporada actual, expuso que los resultados son positivos. A poco más de mes y medio del inicio de la captura, la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca) reporta alrededor de seis mil toneladas. Se espera cerrar el año con unas 28 mil.
Prueba de que el problema se ha superado, agregó, es que Europa y Estados Unidos, principales compradores, están adquiriendo el producto con normalidad, al igual que el mercado nacional.
Comparado con otros países, consideró que el pulpo maya mantiene un buen nivel de competencia.
También admitió que el fenómeno se registra de igual forma en otros mercados y cada comprador debe vigilar cómo recibe el producto.
Finalmente, recordó que la situación fue crítica en su momento, pues significó un duro golpe económico por la desconfianza hacia el pulpo yucateco, aunque actualmente el panorama es favorable.
