Uno de los tramos de calle de Progreso que atraviesa el viaducto elevado que aún no es entregado
Uno de los tramos de calle de Progreso que atraviesa el viaducto elevado que aún no es entregado

PROGRESO.— A 45 días del plazo acordado entre los vecinos de la zona oriente de Progreso y el alcalde Erik Rihani González para la puesta en funcionamiento del viaducto elevado de este puerto, todavía no hay claridad en lo que sucederá con la vía ni con las calles que se han visto afectadas.

Por parte de algunos vecinos de la calle 46 con 25, ha trascendido que vencido el plazo lograron reunirse con el Ayuntamiento para revisar el seguimiento del caso.

A pesar de que agradecieron que esta sea la única instancia que hasta ahora les ha dado la cara, señalaron que no bajarán la guardia para asegurarse de que las calles de la ciudad queden libres del paso de vehículos pesados.

Aunque se ha tratado de obtener información relativa al inicio de operaciones del viaducto, hasta ahora ninguna autoridad ha hablado al respecto; todos han guardado hermetismo.

Trascendió que la empresa Operaciones Autovía Libramiento Progreso, S. A. de C. V., y el Incay sostendrían una reunión ayer jueves para concretar la entrega-recepción del viaducto y definir los pasos necesarios para su puesta en funcionamiento.

Aún sin definir cobro en viaducto

En breve conversación el secretario de la Catem delegación Progreso, Franklin Franco, señaló que hasta el momento no hay nada oficial sobre la fecha de apertura ni sobre el supuesto cobro de un dólar por tonelada para utilizar la vía.

De esta manera, el futuro del viaducto continúa en suspenso, a la espera de que las autoridades competentes definan su operatividad y con ello se dé una solución definitiva al problema del tránsito pesado en las principales calles del puerto.

Lo único cierto es que la obra ya ha sido concluida en su totalidad, al menos en apariencia, pues desde hace varias semanas no se ve a ningún trabajador a lo largo y ancho de la construcción.

Solo se observa gente en el área donde se ubican las casetas de acceso, frente a la pista de remo y canotaje que se encuentra en lo que antes era una zona de manglar.