• A la izquierda, un solitario lémur de cola anillada del zoológico de Tizimín. Abajo, una de las zonas donde se hacen mejoras y adaptaciones para cumplir con las exigencias de la Profepa
  • El silencio y la soledad reina en el área de juegos infantiles. En las afueras solo algunos vendedores continúan con sus actividades

TIZIMÍN.— A casi un mes de que el parque zoológico “La Reina” de esta ciudad fuera clausurado por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), el sitio continúa sin abrir sus puertas al público, aunque en los últimos días se han retomado algunos de los trabajos pendientes que forman parte de los requerimientos establecidos por la autoridad ambiental.

De acuerdo con información recabada con trabajadores del zoológico, personal de Profepa realizó una segunda visita de supervisión hace unos días, sin embargo, aún faltan varios puntos por cumplir.

En el área de venados y de jabalíes se realizó recientemente el relleno del suelo, una de las observaciones hechas por los inspectores, además continúa la ampliación del herpetario, el cual estaba muy reducido y carecía de respiraderos adecuados.

Asimismo, se retomaron las labores en la parte posterior de las jaulas del avestruz, donde se construye el aviario que había quedado en pausa desde antes de la clausura.

Mientras tanto, el zoológico permanece cerrado y en los alrededores es escasa la afluencia, y aunque los visitantes siguen llegando, solo caminan un rato por el perímetro y se retiran.

Muchos de los vendedores ambulantes que solían instalarse los fines de semana ya dejaron de acudir debido a la falta de ventas y ahora buscan espacios alternativos para ganarse la vida en las calles y en los parques.

Irregularidades

Según el informe emitido por Profepa, entre las principales irregularidades detectadas en “La Reina” estuvo que la dieta proporcionada a varias especies no correspondía con la establecida en el plan de manejo autorizado, no se cuenta con registros ni expedientes médicos veterinarios de los ejemplares, el área de cuarentena carecía de tapetes sanitarios, una medida de bioseguridad básica para evitar la propagación de enfermedades.

También encontraron que en distintos recintos se detectó acumulación de lodo húmedo estancado, procedente del drenaje, lo que representa un foco de infección.

Hacinamiento

Además se reportaron hacinamientos, con números de ejemplares que duplican o superan lo autorizado, había espacios inadecuados, pequeños, sin luz ni ventilación suficiente, así como mezcla de animales enfermos con ejemplares aparentemente sanos, y aves de diferentes especies en un mismo recinto, lo que generaba competencia por alimento y agresiones por territorialidad.

Según se informó en el parque siguen en espera de una fecha estimada para su reapertura, a pesar de que solo quedan detalles por cumplir.

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán