IZAMAL.- En la emblemática Ciudad de los Cerros, conocida por su color y tradición, un problema de la cotidianidad urbana ha detonado una andanada de críticas e ironía entre sus habitantes: el bacheo municipal.
Los vecinos de Izamal, el primer Pueblo Mágico de México, han volcado su descontento en redes sociales, donde las publicaciones oficiales del Ayuntamiento, que prometen “seguir avanzando”, chocan con una realidad vial que, a decir de los ciudadanos, está lejos de la tranquilidad y seguridad ofrecidas.
El debate se encendió tras una publicación del Ayuntamiento, donde se compartían imágenes de las cuadrillas de trabajo. Sin embargo, lo que buscaba ser un mensaje de gestión positiva se convirtió en un foro para la queja persistente y la burla ingeniosa sobre la calidad de las reparaciones.
Un “cráter lunar” en la 40: la vía donde “nacen” figuras
El tramo más señalado por su deplorable estado es la calle 40 entre 27 y 25. Un vecino, de nombre Javi May Coba, describió la situación con una comparación que resume el sentir colectivo: la vía está “peor que un cráter lunar”.
La desesperación ha llevado a los habitantes a la sátira. El mismo Javi May Coba señaló que en la calle existen “como 120 baches de varios tipos de tamaños y hasta de figuras”, al punto que le ha “dado ganas de enterrar mi pib ahí”. La referencia al tradicional platillo yucateco, que se cocina bajo tierra, ilustra la profundidad de los hoyancos, que, según el testimonio, “están para enterrar pibes”. Incluso, el ingenio popular ha encontrado formas en el asfalto dañado, pues el ciudadano asegura haber visto un bache “parecido a un caballo“.

Bacheo que “destruye” y obras de poca duración
Otros comentarios evidencian la ineficacia de los trabajos recientes. Alfy May reportó que una calle, tras el bacheo, “quedó peor”, llegando a acusar a la Comuna de “destruir” en lugar de reparar. “Si pasan hoy por ahí pueden ver cómo quedó peor”, advirtió el vecino.
La crítica no se limita a la calidad del material o la técnica, sino a la duración de las reparaciones, un reclamo recurrente en la infraestructura pública. Juan Miguel May Coyok, en un comentario conciso y directo, sentencia: “Todo lo que reparan no tarda ni un mes”.
Además, hay señalamientos sobre la inundación de ciertas áreas.
Miguel Pech comentó que, más allá de la reparación superficial, la vía “se necesita nivelar no solo parchar por parchar”, pues con la lluvia “se inunda y queda intransitable de igual manera”. Esto sugiere que el problema no es solo el desgaste, sino la falta de infraestructura pluvial adecuada, como lo señaló Izamaleño, quien identificó un “pozo que está tapado” como el principal obstáculo, más que el simple bache.

Distracción y peligro para niños
El descontento se agrava con señalamientos directos a la supervisión de las cuadrillas. Yaneli Carrillo exigió que se “supervise” a los trabajadores, pues asegura que “solo se ponen a platicar y a ver su celular” y no concluye el tramo.
Más allá de la imagen y el flujo vehicular, el estado de las vías representa un peligro tangible.
Marisol Sol indicó que la calle 21 requiere una “carretera nueva” en lugar de parches, ya que es la ruta que toman “varios niños” para acudir a la Escuela Primaria “Agustín Melgar” y el Kinder Maria Montessori.
