TIZIMÍN.— En tiempos en que muchas costumbres familiares se van perdiendo, la reina electa de la Feria de Reyes 2026, Nancy Guadalupe Cutiz Pech, mantiene viva la celebración en honor al niño Jesús, heredada de sus abuelos paternos y transmitida por generaciones.
La jovencita, quien será coronada el próximo 30 de diciembre, explica que se trata de una tradición familiar, independiente y profundamente arraigada en la fe y la convivencia comunitaria.
La historia comenzó con los abuelos paternos, quienes instauraron el festejo tras su fallecimiento.

Su padre, Oswaldo Cutiz Kuyoc, asumió la responsabilidad y desde que era soltero realizaba una novena el 25 de diciembre, pero después de casarse con Antonia Pech Mukul la tradición tomó mayor fuerza.
“Mis tíos paternos fueron sumándose y también algunos amigos cercanos que año tras año apartan su fecha para realizar su novena, y con eso el calendario quedó establecido del 14 al 25 de diciembre”, afirma.
Las primeras cuatro fechas están dedicadas a las posadas, en las que la familia y sus devotos caminan por tres casas distintas, rememorando el peregrinar de María y José.
El resto de los días se ofrece la novena en honor al niño Jesús, acompañada de rosarios, convivencia y bailes jaraneros.
Todas las fechas tienen devotos designados, quienes ya recibieron sus recordatorios porque cada año la organización crece un poco más.
La víspera de Navidad no resulta una noche tranquila en la casa de la familia Cutiz Pech.
“No celebramos solo en familia porque desde temprano llega mucha gente a ayudar; se matan pavos, pollos, cerdo y carnero; se prepara el pib para enterrar y desde el mediodía se reparten frijol con puerco, chicharra y otros antojitos a quienes colaboran”.
Por la noche la convivencia continúa, se realiza la novena y a las 12 se entonan “Las mañanitas” al niño Jesús.
