TIZIMÍN.— En un clima de simbolismo y continuidad histórica, la feligresía católica tizimileña vive días de especial significado tras la declaratoria oficial de la Parroquia de los Tres Reyes como Santuario Diocesano, distinción que reconoce más de cuatro siglos de devoción y tradición.
A este hecho se suma la reciente donación de nuevos cetros que ahora portan nuevamente las imágenes de los Santos Reyes, un gesto que restituye un atributo que, según los registros, no llevaban desde hace aproximadamente un siglo.
Al respecto, el escritor tizimileño Erik Ojeda Novelo, presidente de la Asociación Deportiva de Tizimín (ADY) e investigador de la historia local, compartió parte de las indagaciones que ha realizado en torno al origen y la presencia de los Tres Santos Reyes en esta ciudad.
Ojeda Novelo explica que existen dos relatos tradicionales, mezcla de fantasía y realidad, que buscan explicar cómo llegaron las veneradas imágenes a Tizimín.
¿Cómo llegaron los Tres Reyes a Tizimín?
El primero, y el más conocido entre la población, habla de un naufragio frente al puerto de El Cuyo. Según esta versión, las imágenes habrían llegado a la costa entre los restos de una embarcación.
“Cuando las cargaban, se volvían más ligeras al dirigirse hacia Tizimín y más pesadas cuando se alejaban, como indicando su deseo de permanecer aquí”, expresa.
“El segundo relato señala que las imágenes fueron halladas en una cueva, y nuevamente el peso jugó un papel simbólico: se volvían ligeras al tomar el camino hacia Tizimín y pesadas al elegir otro rumbo, signo que en ese entonces el pueblo interpretó como una señal divina de que su lugar estaba en esta ciudad.
“No sabemos con certeza cuál versión es la verdadera, pero ambos relatos coinciden en un punto: la voluntad de los Reyes de quedarse en Tizimín”, afirma.

Por otra parte, refiere que la procedencia exacta de las esculturas sigue siendo tema de estudio, pues algunas investigaciones sostienen que son de hechura europea, mientras que otras plantean un origen americano, específicamente guatemalteco.
Asimismo, añade que recientemente especialistas del INAH estuvieron colaborando con la parroquia para analizar una astilla de las imágenes y determinar el tipo de madera.
“Si es cedro o zapote, podríamos confirmar un origen americano; si fuera ébano u otra madera distinta, podría vincularse a talleres europeos”.
Sin embargo, comenta que este estudio permanece pendiente, aunque podría arrojar una luz definitiva sobre su procedencia.
Los documentos revisados por Ojeda Novelo indican que el culto a los Santos Reyes ya estaba establecido hacia 1580.
“En 1588, un visitador real de la orden franciscana registró oficialmente que el convento estaba terminado y consagrado a los Santos Reyes, lo que permite calcular que las imágenes podrían tener entre 437 y 440 años de antigüedad, quizá más. Es evidente que, para que el culto estuviera formalmente establecido desde finales del siglo XVI, las imágenes ya debían estar presentes en Tizimín.
En cuanto a los cetros, señala que la restitución fue un proyecto trabajado durante varios años con los custodios de las imágenes, pues debido a la antigüedad de las esculturas se determinó que los nuevos cetros debían ser ligeros.
Según detalla, están elaborados en madera de cedro, con partes duras de zapote, y recubiertos en oro para preservar su dignidad sin comprometer la integridad de las figuras. Precisa que los cetros constan de dos piezas y cuentan con un mecanismo de tornillo para su colocación. Su diseño se basó en grabados antiguos entre 1890 y 1910 que muestran cómo eran originalmente.
Existen pinturas e imágenes que indican que en esa época las esculturas portaban ramilletes o cintas que se cambiaban de manera periódica, añade.
De acuerdo con los cálculos basados en los registros gráficos, las imágenes llevaban cerca de 100 años sin portar cetros; probablemente dejaron de usarlos incluso antes, pero no existen fotografías o documentos que lo confirmen, concluye el escritor tizimileño.
Las reliquias atribuidas a los Reyes Magos siguen inspirando fe universal.
¿Dónde están las reliquias de los Reyes Magos?
Las reliquias se guardan en el Catedral de Colonia (Alemania), dentro de un contenedor conocido como Relicario de los Tres Reyes.
Según la tradición, las reliquias fueron halladas en Tierra Santa por Santa Helena, madre del emperador Constantino, quien las llevó primero a Constantinopla, luego a Milán (Italia) y finalmente, en 1164, fueron trasladadas por orden del emperador al Sacro Imperio Romano —hoy en Colonia— como botín de guerra.
Que los restos correspondan a tres edades diferentes —joven, adulto y anciano— coincide con representaciones medievales de los Magos, lo que ha sido señalado como uno de los argumentos que dan verosimilitud a la tradición.
