KANASÍN.- Una menor de dos años de edad falleció tras sufrir un presunto atragantamiento en un predio la tarde de ayer viernes.
Los hechos se registraron en la calle 81 entre 70 en la colonia Cecilio Chi, en Kanasín.
De acuerdo con los primeros reportes, los hechos ocurrieron, cuando la niña se encontraba comiendo y de manera repentina presentó dificultades para respirar, hasta perder el conocimiento.
Familiares solicitaron auxilio a los servicios de emergencia de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP). Al sitio acudieron paramédicos, quienes le brindaron los primeros auxilios y la trasladaron de urgencia a un hospital.
Trascendió que durante la atención se logró retirar de la boca de la menor un fragmento de alimento que obstruía las vías respiratorias; sin embargo, pese a los esfuerzos del personal médico, la menor falleció.
Las autoridades correspondientes tomaron conocimiento de los hechos y realizaron las diligencias de ley.
¿Cómo prevenir que los niños se atraganten?
Es importante extremar precauciones al momento de alimentar a niñas y niños, especialmente en los primeros años de vida, cuando el riesgo de obstrucción de las vías respiratorias es mayor.
De acuerdo con recomendaciones de la Secretaría de Salud, el DIF y corporaciones de emergencia como la SSP, muchos de estos incidentes pueden prevenirse con medidas básicas de cuidado y supervisión constante.
Recomendaciones para prevenir atragantamientos en niños:
- Cortar los alimentos en trozos pequeños y adecuados a la edad
- Evitar alimentos duros, redondos o pegajosos (uvas enteras, nueces, caramelos)
- Supervisar siempre a los menores mientras comen
- Procurar que coman sentados y sin correr ni jugar
- Enseñar a masticar despacio y con calma
- Mantener objetos pequeños fuera de su alcance
- Conocer maniobras básicas de primeros auxilios pediátricos
Los menores de cinco años no tienen completamente desarrollado el reflejo de deglución, por lo que ciertos alimentos o hábitos pueden representar un peligro.
Especialistas señalan que el atragantamiento ocurre con mayor frecuencia cuando los niños comen rápido, juegan mientras se alimentan o consumen alimentos no adecuados para su edad.
Por ello, es fundamental que los adultos responsables conozcan las prácticas seguras y sepan cómo actuar ante una emergencia.
