TIZIMÍN.— Pese a las bajas temperaturas registradas el fin de semana, el salón del Casino Ganadero se vio abarrotado durante el tradicional baile de recaudación organizado por el grupo altruista de las voluntarias vicentinas, evento que reunió a más de 300 mujeres en una noche de convivencia, alegría y solidaridad.
Desde las 9 de la noche comenzaron a llegar las asistentes, muchas de ellas ataviadas con vistosos vestidos, mientras que otras optaron por disfraces alusivos al ambiente festivo. Esa diversidad dio un toque especial al baile precarnavalesco que año con año se realiza con fines benéficos.
Uno de los momentos más esperados de la velada fue la coronación de María Fernanda Pérez Flores, “Fernanda I”, quien este año fue designada reina de los festejos y recibió el reconocimiento entre aplausos y muestras de cariño de las voluntarias.
Tras la coronación, “Fernanda I” ofreció un espectáculo lleno de ritmo y energía, acompañada de su comparsa, con un show de sabor a rumba que desde su entrada a la pista captó la atención de las asistentes.
El show incluyó el uso de enormes tambores que fueron ingresados al salón, mientras la reina aparecía desde una estructura especialmente montada para ella, con pirotecnia que lució desde el escenario.
El programa de la noche no se limitó únicamente a la presentación de la soberana, sino que incluyó la participación de diversas comparsas, además de números cómicos que arrancaron risas y mantuvieron un ambiente festivo durante toda la velada.
También se ofreció una probadita de lo que será el próximo baile de recaudación, programado para este fin de semana en el mismo recinto, cuyo objetivo será apoyar a la cocina de la parroquia de Guadalupe.
Al concluir las presentaciones, las asistentes continuaron disfrutando de la noche con un baile amenizado por música de DJ, que mantuvo la pista llena hasta las primeras horas de la madrugada.
Las integrantes del patronato de las vicentinas recordaron que todo lo recaudado se destina a la compra de despensas para familias en situación vulnerable, y que este es uno de los pocos eventos que genera mayores recursos para continuar con su labor altruista.— WENDY UCÁN CHAN
