Los chayotes y las calabazas, verduras presentes en los platillos en la época de vigilia. Un especialista señala que la dieta puede ser más equilibrada si se cuidan las porciones, en especial al comer papadzules
Los chayotes y las calabazas, verduras presentes en los platillos en la época de vigilia. Un especialista señala que la dieta puede ser más equilibrada si se cuidan las porciones, en especial al comer papadzules

TIZIMÍN.— En esta temporada de Cuaresma muchas familias reducen el consumo de carnes rojas por la vigilia religiosa. Los platillos típicos de estas fechas pueden representar una alternativa más saludable, siempre y cuando se cuiden las porciones y la forma de preparación.

Durante esta época del año es común que la ciudadanía de Tizimín modifique su alimentación y aumente la presencia de alimentos de origen marino y vegetal a diferencia del resto del año ante el consumo de carnes rojas, en especial res y puerco.

Entre los platillos más tradicionales que suelen prepararse destacan los mariscos, huevos, hojas de chaya en diferentes guisos, así como antojitos regionales como los brazos de reina, papadzules, calabaza frita, chayotes rebosados, entre otros guisos.

El nutriólogo Miguel Osorio Novelo en entrevista con el Diario
El nutriólogo Miguel Osorio Novelo en entrevista con el Diario

El nutriólogo Miguel Osorio Novelo señala que, en términos generales, la dieta en la Cuaresma puede resultar más saludable, aunque advierte que esto depende en gran medida de las cantidades y del estado de salud de cada persona.

“En definitiva, los alimentos en Cuaresma son relativamente más sanos, pero todo depende de la cantidad. Si tenemos una patología y te restringen los carbohidratos, pues no puedes consumir chayitas o brazo de reina porque están hechas a base de masa”, subraya.

El especialista indica que en realidad la dieta de Cuaresma puede ser incluso más equilibrada, ya que incluye pescado y vegetales como calabacitas, chayotes, hojas de chaya y huevos.

“Lo que sí tendríamos que cuidar son los tipos o métodos de cocción y las cantidades, porque no es lo mismo que te comas un pescado a la plancha que un pescado empanizado, o que te comas una ensalada de chayotes o calabaza a que consumas unos chayotes capeados”, explica el nutriólogo.

Sobre los platillos regionales, comenta que pueden formar parte de una alimentación balanceada si se consumen con moderación, y “lo mismo con el papadzul, hasta tres o cuatro piezas entran en un rango ideal”.

“No nos excedemos, pero tampoco estamos bajos porque descompensas al sistema; además, es un platillo que trae tortillas que son carbohidratos, huevos que son proteínas y vegetales como la salsa de tomate”.

Osorio Novelo enfatiza que en los últimos años ha incrementado el número de personas interesadas en mejorar su alimentación por motivos de salud.

“Hoy día el grupo que busca cuidarse por salud está en el rango de edad que va aproximadamente de los 29 o 30 años hasta los 60 años. Hace tres o cuatro años era más por estética, ahora lo ven como un estilo de vida saludable, ahora se preocupan por su salud”.

Sin embargo, lamenta que en la región aún exista un bajo consumo de agua entre la población.

“De cada 100 pacientes que consulto, alrededor del 70% no toma agua suficiente”, expresa.

También puntualiza que en Tizimín persiste una preferencia marcada por alimentos con mayor contenido de grasa, sobre todo cuando se trata de carnes.

“Aquí mucha gente se va más por el consumo de puerco o por la preparación de los alimentos, a la gente le gustan las grasitas”, dice.

Finalmente, el nutriólogo reitera que la temporada de Cuaresma puede ser una oportunidad para adoptar hábitos alimenticios más saludables, que se prioricen preparaciones sencillas, con menos frituras y porciones adecuadas.

Colaboradora de Megamedia en municipios del oriente de Yucatán desde junio de 2009. Cubre noticias generales en las comunidades de esta región: política, gobierno, campo, ganadería, sucesos policíacos, religión, artes y cultura.

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