TZUCACAB.— La familia Traconis realizó anteayer domingo la ceremonia maya Jeets lu’um, que cada vez se lleva al cabo menos en esta zona.

Esta familia es una de las pocas de productores del campo que aún realizan estas ceremonias mayas para pedir que las cosechas sean buenas en estas tierras y que no haya enfermedades que afecten a los integrantes.

Según dijo la familia, esta es una ceremonia ancestral maya destinada para apaciguar a los dioses, espíritus del monte (dueños de las tierra), asegurar la prosperidad y pedir permiso para cultivar.

En lengua maya, Jeets’ (o Jetz’) se traduce como asentar, calmar, fijar o aliviar, mientras que lu’um significa tierra.

El Jeets’ Lu’um se celebra con mayor frecuencia durante los uinales de Keh y Mak, antes de que el sol se vuelva demasiado agresivo.

En el calendario, esto coincide con el fin de febrero y durante todo marzo. Se le conoce como uinal a cada uno de los 18 meses de 20 días que forman parte del calendario solar maya llamado Haab.

El Jeets lu’um se hace cada cuatro años.

El domingo pasado familiares y amigos se reunieron en rancho de esta familia para hacer todos los preparativos para la ceremonia de Jeetz Lu u´m, donde el H-men (sacerdote maya) pidió a Dios y a los propietarios de la maleza la protección para la salud de las familias, así como alejar a las enfermedades que puedan dañar.

En maya y español solicitó también que los animales que se crían en el rancho estén protegidos de enfermedades y que toda la cosecha sea exitosa.

En la mesa principal de la ceremonia (Jo’ol Che) se les ofreció a Dios y a los cuidadores de los montes saká, sopa y pib.

Al final, en medio de un ambiente de cordialidad y alegría la familia Traconis ofreció los platillos a los asistentes que colaboraron en las labores para el ritual.— MARTÍN CHAC BACAB

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