CELESTÚN.— En el actual periodo vacacional de Semana Santa, este puerto del poniente del estado se posiciona como uno de los destinos preferidos para quienes buscan descanso, contacto con la naturaleza y experiencias de turismo sustentable, con una amplia oferta de actividades para visitantes de todas las edades.
De acuerdo con información difundida por el Ayuntamiento, la invitación es a descubrir la riqueza natural de la Reserva de la Biósfera Ría Celestún mediante recorridos guiados que permiten conocer de cerca la biodiversidad de manglares, humedales y zonas costeras, siempre con respeto al entorno.
Entre las opciones que se mencionan como parte del catálogo del gobierno municipal se destacan las siguientes:
El Parque Ecoturístico Jaltún, donde se ofrecen recorridos terrestres con educación ambiental y paseos en kayak dentro de túneles de manglar.
En este sitio los visitantes pueden observar aves, reptiles, insectos y flora característica, además de contar con áreas de descanso y servicios básicos.
Desde Playa Norte Celestún parten tours acuáticos que recorren diversos puntos de interés, como playas vírgenes, zonas de descanso de aves, el límite natural entre Yucatán y Campeche, el encuentro del mar con la ría y áreas de avistamiento de flamencos rosados, uno de los principales atractivos del destino.
Para una experiencia integral, Ecoturismo Sac Bej ofrece recorridos que combinan naturaleza, cultura e historia, incluyendo trayectos en mototaxi hacia lagunas rosadas, zonas de alimentación de flamencos y vestigios de antiguas haciendas, con el acompañamiento de guías certificados.
Asimismo, el proyecto Guardianes de los Manglares de Dzinitún impulsa actividades como paseos en kayak y canoa, recorridos en lancha, observación de aves, visitas a ojos de agua y pesca deportiva, con un enfoque de conservación ambiental y participación comunitaria.
Por tierra
El Tour Terrestre Celestún Mágico complementa la oferta con recorridos guiados hacia charcas salineras, donde se aprecian las tonalidades rosadas del agua, además de permitir conocer el ciclo de vida de los flamencos y otros fenómenos naturales característicos de la zona.
A estas actividades se suma la posibilidad de disfrutar la gastronomía local basada en mariscos frescos, así como contemplar amaneceres y atardeceres frente al mar.
Para preservar estos atractivos se exhorta a los visitantes a practicar un turismo responsable, respetando la flora y fauna, evitando dejar basura y siguiendo las indicaciones de los guías.







