RIO LAGARTOS.- Un día después del arranque formal del operativo de inspección y vigilancia marítima contra la pesca furtiva en el oriente de Yucatán, autoridades y organizaciones civiles rescataron este viernes a cinco buzos que fueron abandonados en altamar por tripulantes de embarcaciones ilegales.
Los hechos ocurrieron durante las primeras horas de patrullaje cerca de Dzilam de Bravo, cuando varias lanchas huyeron al detectar la presencia de los equipos de vigilancia y del barco de La Sea Shepherd Conservation Society que se sumo al recorrido.
Lanchas de pesca ilegal abandonan a buzos en altamar
Al verse descubiertos, los triuplantes escaparon con las lanchas y abandonaron a sus buzos, quienes fueron rescatados y trasladados a la Capitanía de Puerto de San Felipe.
Los buzos relataron al personal del comité de vigilancia, de Conapesca y de la Sepasy que les han dicho que cuando detecten alguna embarcación con autoridades se tiren al mar y naden hasta la orilla para que más tarde pasen por ellos a playas o manglares.

Sin embargo, las autoridades no lograron dar alcance a las lanchas furtivas, ya que, como denunciaron en reunión realizada un día antes en Rio Lagartos, tenian motores de mayor potencia, de hasta 115 caballos de fuerza, lo que les permitió escapar con rapidez.
Llegan buzos de otros estados para la pesca ilegal
En cuanto al perfil de los buzos, se informó que algunos provienen de Tabasco o de Campeche, aunque actualmente residen en Dzilam.
Los furtivos señalaron que la embarcación donde viajaban es Cindy C.C., de modo que personal de la Capitanía en Dzilam la ubicó, pero la dueña negó que su lancha se halla movido del puerto.
Por su parte, los buzos quedaron a disposición de las autoridades municipales de San Felipe.

¿Quiénes participaron en el operativo de vigilancia marítima?
Aunque esperaban que hubiera apoyo en el inicio de la vigilancia marítima por la Semar no se presentaron, solo estuvieron en el operativo personal del Comité de Vigilancia, de la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca), la Federación y la organización ambientalista Sea Shepherd y la Secretaría de Pesca y Acuacultura Sustentables de Yucatán (Sepasy).
En el caso de la Sepasy es la primera vez que se suma a las labores para constatar la gravedad de la pesca ilegal en la zona.
