TIZIMÍN.— En medio de una multitudinaria celebración religiosa, ayer se realizó la bajada de las imágenes de los Santos Reyes del altar principal del Santuario Diocesano, una ceremonia que año con año reúne a decenas de fieles que acuden a encomendar sus necesidades y pedir la intercesión de los patronos de la ciudad.
Cumpliendo con una antigua tradición y siendo la primera de las tres bajadas que se realizan en el año, las veneradas imágenes estarán durante nueve días frente al altar mayor.
La ceremonia tiene como fin pedir a los Santos Reyes que intercedan para que lleguen mejores lluvias que favorezcan las cosechas y permitan el crecimiento de los pastizales en los potreros para las familias dedicadas al campo y la ganadería.
Durante los próximos nueve días, devotos, campesinos, agricultores y ganaderos acudirán al santuario para elevar plegarias por sus parcelas, ranchos y cultivos.
Como parte de las actividades, las imágenes recorrerán 11 comisarías del municipio, donde se celebrarán misas y actos religiosos para acercar a los patronos a las comunidades que muy pocas veces reciben su visita.
La bajada se realizó en un ambiente de fervor y devoción, los asistentes recibieron con aplausos a cada una de las imágenes conforme eran descendidas, para posteriormente participar en la misa solemne oficiada por el párroco Gilberto Pérez Ceh.
Al concluir la celebración religiosa, los custodios de los patronos mantuvieron viva otra de las tradiciones: ofrecer pozole a los asistentes, bebida que se comparte como muestra de gratitud y servicio hacia los fieles.
La primera bajada del año marca el inicio de las peticiones por las lluvias y la producción agrícola, luego en octubre, las imágenes volverán a descender para agradecer los beneficios obtenidos en el campo, mientras que en diciembre se realizará la tercera bajada, considerada el preámbulo de las festividades patronales en honor a los Santos Reyes.— WENDY UCÁN CHAN
