TIZIMÍN.— La presencia cada vez más frecuente de enjambres de abejas en árboles, predios y espacios públicos del municipio no es un fenómeno aislado, sino una consecuencia directa de la crisis que atraviesa la actividad apícola debido a los bajos precios de la miel, explicó el maestro en Ciencias José Antonio Chuc Canché, especialista en Biotecnología del Instituto Tecnológico de Tizimín.
El investigador, quien en los últimos meses ha participado en diversos rescates de enjambres reportados por ciudadanos, señaló que el abandono de colmenas y la falta de recursos para su mantenimiento están ocasionando que miles de abejas busquen nuevos sitios para establecerse.
“Este año estamos observando más enjambres que en temporadas anteriores y una de las principales causas es que el precio de la miel está muy bajo. Para muchos productores ya no es rentable mantener sus apiarios”, indicó.
Según explicó, la apicultura requiere inversiones constantes en alimentación, combustible, cajas y revisiones periódicas de las colmenas. Sin embargo, muchos productores que no dependen totalmente de esta actividad han reducido las visitas a sus apiarios debido a los elevados costos de operación.
“Hay apicultores que van cada semana o cada 15 días a revisar sus colmenas, pero otros acuden cada mes o incluso cada tres meses porque no tienen recursos. Cuando esto ocurre, las abejas quedan prácticamente abandonadas y terminan buscando la forma de sobrevivir”, añadió.
Proceso de enjambrazón
El especialista también comentó que durante el verano es común que ocurra el proceso de enjambrazón; sin embargo, este año se ha incrementado debido a las dificultades económicas que enfrenta el sector.
Según explicó, cuando una colmena alcanza una gran población y las celdas se encuentran saturadas de miel y polen, las abejas comienzan a producir nuevas reinas, por lo que una colonia que normalmente alberga unas 10 mil abejas puede llegar a duplicar su población durante esta época.
“Pueden producir cinco, diez o hasta veinte reinas. Entonces se generan varias divisiones naturales de la colmena y surgen nuevos enjambres que salen en busca de otro lugar para establecerse”, precisó.
Por ello es frecuente observar agrupaciones de miles de abejas posadas en ramas, bardas o árboles mientras exploran posibles refugios, indicó.

Chuc Canché señaló que no todos los enjambres pueden ser rescatados de inmediato, pues primero es necesario evaluar las condiciones del sitio.
Cuando las abejas se encuentran a baja altura, entre uno y dos metros del suelo, el rescate suele ser más sencillo, especialmente si se realiza al caer la noche.
“Siempre es mejor hacerlo al anochecer porque las abejas entran rápidamente al contenedor. Si se intenta durante el día, el proceso es más tardado porque muchas siguen volando y buscando alimento”, comentó.
En cambio, cuando los enjambres se establecen en la copa de los árboles, las labores se complican.
“En esos casos hay que colocar trampas especiales y esperar entre cuatro y cinco días para que las abejas entren por sí solas. Es un trabajo más complejo y requiere más tiempo”, explicó.
Luego añadió que se ha conformado una red de apicultores en la región con el objetivo de promover campañas de capacitación y concienciación sobre el manejo adecuado de las colmenas.
Asimismo, reconoció que las limitaciones económicas continúan siendo el principal obstáculo.
“Tratamos de organizar pláticas y campañas, pero todo termina regresando al mismo problema: los bajos precios de la miel y la falta de recursos para mantener las colmenas”, concluyó.
Enjambres cerca de mi casa ¿Qué hago?
Especialistas recomiendan evitar manipular enjambres hallados cerca del hogar.
Si se detecta un enjambre o panal cerca de la vivienda, se recomienda alejarse al menos 30 metros y evitar cualquier intento de acercamiento o manipulación.
Golpear el enjambre, arrojar piedras o tratar de ahuyentarlo puede provocar una respuesta defensiva y causar un ataque.
Evitar el humo, pues especialistas señalan que estas acciones pueden agitar a las abejas y aumentar el riesgo de picaduras, por lo que el retiro debe quedar en manos de personal capacitado.
La recomendación es reportar el hallazgo a Protección Civil, bomberos o apicultores certificados para que evalúen el sitio y realicen el rescate o reubicación del enjambre.
