En el caso de la primera víctima de la pulpeada, la Armada de México desplegó un operativo de búsqueda y, hasta ayer, no se reportaban resultados. En la foto, pescadores ribereños en playas de Progreso luego de una jornada laboral con resultados regulares, según reportaron
En el caso de la primera víctima de la pulpeada, la Armada de México desplegó un operativo de búsqueda y, hasta ayer, no se reportaban resultados. En la foto, pescadores ribereños en playas de Progreso luego de una jornada laboral con resultados regulares, según reportaron

PROGRESO.— La temporada pulpera, que arrancó el pasado sábado 1, transcurre de manera acelerada en la costa, con la incursión de numerosas lanchas ribereñas y un zarpe lento de los barcos de la flota mayor: hasta la fecha solo han salido 100 embarcaciones, debido a diversos factores.

La pulpeada, además, ya cobró su primera víctima: un pescador que cayó de un barco frente a las costas de Dzilam.

El precio del pulpo tiende a estabilizarse. En las congeladoras del Parque Industrial de Yucalpetén y en las de esta ciudad, la semana cierra en $100 el kilo de pulpo grande y $90 el mediano. En la playa, a los dueños de lanchas se les paga $90 y $75, respectivamente, mientras que a los pescadores que solo son tripulantes se les paga $50 el kilo.

El precio del kilo de pulpo compite con el del cangrejo ocol, que se utiliza como carnada y se trae de Tabasco: se cotiza en $100 el kilo y, en el arranque de la temporada, tiene mucha demanda entre ribereños y pescadores de la flota mayor.

Precios y demanda

Encargados de congeladoras señalan que, para las empresas establecidas, el mayor reto es la presencia de compradores de Guadalajara, quienes adquieren el producto directamente con los pacotilleros —o comerciantes— y ofrecen entre cinco y diez pesos más por kilo que las plantas.

Estos compradores llegan con camiones y se llevan el pulpo sin procesarlo, lo que reduce el empleo que normalmente generan las congeladoras entre numerosas mujeres.

La primera semana de la pulpeada ha sido buena: los vientos permiten el gareteo de alijos y lanchas, lo que facilita la captura del molusco. Hay lanchas que traen 40 kilos trabajando entre dos y tres kilómetros de la costa, y otras de 20 a 30 kilos, con lo que se costea la salida y se obtienen ganancias.

En cuanto a los barcos de la flota mayor, los reportes señalan varias causas del atraso en su salida, entre las que destaca la escasez de hielo por el desabasto de agua potable: las fábricas tienen que abastecerse mediante pipas para elaborar las marquetas.

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