(Primera Columna publicada el 1 de febrero de 2001)

En la Plaza Grande, don César Pompeyo recibió al reportero con una pregunta: -Me dicen que es muy exclusivo el Club de los 14.

¿Es cierto? -Le informé bien.

-¿Es muy difícil ingresar? -Es muy exclusivo, don César, porque nadie quiere entrar. Los 14 son socios fundadores y socios únicos.

-Yo pensé que con tantas facilidades que tienen para viajar, alguien se animaría…

-Podrán viajar en el extranjero, pero en Yucatán, don César, ya no van a ninguna parte. Ganó el señor Cervera…

-¿Dobló las manos Fox? ¿Habrá un Cuarto Consejo? -Ya no son tan necesarios los Consejos, don César. Ganó Cervera y ganó Patricio. Se acabaron las negociaciones.

El señor Pompeyo, como es natural, pidió las explicaciones del caso.

-Tan sencillo como esto, don César: el PRI ya no puede participar en las elecciones de mayo. Ya no puedes perder.

-¿Por qué dices entonces que ganó Víctor? -Porque ése fue el fin del desacato, según filtraciones del Club de los 14: que el PRI no perdiera. Al no perder el PRI, gana Patricio y gana Cervera.

-¿Está de acuerdo con el PRI? -Ya lo sabía. En primer lugar, don César, así como quedamos en que Yucatán es una cosa y el señor Cervera es otra, también hay que reconocer que el PRI y el señor Cervera no están casados. No es que cada quien vaya por su lado, pero por ahí se van.

-¿Qué es lo que ya sabía el PRI? -Se los dijo en México su secretario electoral Felipe Solís Acero. Les advirtieron que si no registraban su plataforma en el Consejo del Trife, antes del 30 ó 31 de enero, ya no podían participar en las elecciones. Vencieron los plazos. Sin remedio. Está en la ley, don César. Lo escrito, escrito está.

-Eso cree, reportero. El Trife cambió la ley y le dio al PRI nuevo plazo: hasta el 15 de febrero. -Pero los 14 no aceptan. Los plazos les valen sorbete. De modo que, con el PRI fuera de la jugada, se acabaron los problemas. El papeleo, las precauciones, los nombramientos, las movilizaciones, la cautela, la vigilancia, todo eso se hace cuando participa el PRI. Ahora podemos tomarlo con calma.

Habrá tiempo de sobra.

-Ya caigo, reportero. Ahora bastará con publicar la ubicación de las casillas, tener a un señor que reparta las boletas y otro que las cuente. Si el PAN, el PRD y los otros partidos quieren tener representantes, que los tengan. Que los nombren a la hora que quieran. No tienen que registrarlos. El desacato ha simplificado todo. El PRI puede gestionar…

-Se acabaron las gestiones, don César. A menos que el PAN y el PRD, en negociaciones con Gobernación, doblen las manos y acepten que el PRI juegue de nuevo. Pero eso sería perder todo lo que se ganó con el desacato.

-¿Qué van a hacer en el PRI? -Que tomen un trienio sabático.

Meditación, aeróbic espiritual, purga, venta de garaje, chapeo, tumba… Quedarán a la larga mejor que ahora. Llegarán a la mayoría de edad y podrán tomar decisiones. Hoy hacen lo que el señor les manda… y punto.

-¿Y los 14? ¿Seguirán su nueva vida de nómada? -De judío errante.

-Tu razonamiento, reportero, es punto menos que impecable. Pero acuérdate que en Yucatán el cumplimiento de la ley es optativo. Si hay causa grave, la obedecemos. ¿Vamos a cambiar nuestra manera de vivir sólo porque la ley dice una cosa y el PRI hace otra? ¿Vale la pena? ¿Nos vamos a acostumbrar? -Usted es candidato al número 15, don César.

-Recuerda, reportero, de dónde vengo: cerverista hasta la muerte. Pero hasta la muerte nada más. Hasta allá llega mi amor. No creo que en esas condiciones me acepten. No cumplo los requisitos.

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán