(Primera Columna publicada el 10 de noviembre de 2003)
“Mala cara traes, ¿te cancelaron más suscripciones?” -preguntó César Pompeyo mientras asentaba en la banca habitual la libreta verde y extendía la mano para saludar al reportero que llegaba a la Plaza Grande.
“Lo que traigo son malas noticias, don César. Unas voces del público, algunos correos electrónicos que recibimos nos dicen que si tanto hablamos de renovación en el Diario, por qué resucitamos la primera columna”.
“¿Y yo qué culpa me tengo? Sacaste otra vez el logotipo viejo, recuerdo de tantas cosas que te advertí que no escribieras, que te ibas a arrepentir.
Jubílalo. Pídele a don Jorge Rivas, tu director de diseño, que te haga uno nuevo, a tono con la modernidad de la entrevista a Víctor”. “Renovarse o ampollarse”.
“En eso nos quedamos el otro día: en los ampollados, en las magdalenas que ha dejado la entrevista a Cervera donde menos se imagina uno. Ampollas, sin duda, habrá en el PAN, don César…” en las cúpulas del PRI…””¿Quiénes son los fronterizos?”.
“Los que estaban allá y ahora están aquí… pero siguen allá. Tienen un pie en cada lado. Pero su cara es la misma y hablan igual. Dime cómo hablas y te diré de qué partido eres”…
“Eso era antes, don César: se están emparejando. Oígalos usted: en la Casa del Pueblo -la “ex” claro-, en la Comuna, en el tribunal, en la misa, ya es difícil distinguirlos… “¿Y los desembotados?””Son los redimidos de la bota. Tú pones en la entrevista que Víctor, genio y figura hasta allá, sigue usando bota. Como puedes ver…””Yo sólo veo bota”.
“Los priístas cupulares también: eso los tiene con golpe de cuerda.
El ojo se les está llenando de bota. Durante los treinta años que Víctor fue gobernador…””Doce nada más””Es lo mismo: él era el que mandaba siempre. Todos estaban bajo la bota de Víctor. Tres generaciones de priístas horizontales: a ras de suelo.
Algunos muy a gusto: nunca han estado de otra manera, así han vivido, y muy bien, pero otros no…””Hay otros que querían ponerse la bota…””Exacto. Para ellos Patricio era su última esperanza, su clavo ardiente.
Si ganaba Orlando, la bota perpetua, porque Víctor dice en la entrevista que está muy bien de salud, que sigue en circulación, que la política empieza a los 60 años. En cambio, si ganaba Patricio… Por eso lo ayudaron.
Sin dar la cara, porque no llegan a tanto, pero vaya que lo ayudarán.
¿No te fijaste en que…?””Sí me fijé. Creo que por eso Cervera habla en la entrevista de traidores, de que se sabe de memoria sus nombres, de que no los olvida ni los perdona…””Cuidado, reportero. El señor dijo que no abre ni odios, ni rencores, que es feliz, que duerme bien… Eso es precisamente lo que les quita el sueño: con la mano en la cintura, sin que le remuerda la conciencia, sin pasar una mala noche, Víctor se los va a echar al plato. Ya lo advirtió: “Yo pongo en orden a muchos priístas de aquí”. “Tú lo publicaste”.
“No creí que fueran tantos”.
“Casi todos. Estaban tendidos y Patricio los puso de pie. Si Víctor vuelve a ser alcalde, si toma otra vez la batuta en el PRI, ¿dónde crees que van a quedar Carlos, Emilio, Dulce, Eric, etc., etc., etc.? ¿Esos etcéteras que vieron que se les abría el cielo cuando lograron encerrar a Víctor en Dzemul?” entrevista a los desembotados, a los horizontales, los etcéteras.
Por eso las ampollas, por eso el llanto, por eso las voces del público, por eso los correos electrónicos… Mientras él duerme a pierna suelta en el “búnker”, Víctor le quita el sueño a cualquiera, hasta a mí que lo conozco bien”.
“Y si algún presunto horizontal jura que es inocente de toda bota, que es la aguja del pajar, la golondrina del verano, y me exige una aclaración, ¿qué hago?””Pareces novato, reportero. Al golondrino le dices que él es la excepción.
La excepción que confirma que “habemus bota”.
