(Editorial publicado el 21 de octubre de 2003)

Diario de Yucatán es la nota del día. Lo nuevo consiste en esta edición sin paralelo en el periodismo peninsular.

Viene de muy lejos esta edición revolucionaria que arranca de nuestra historia y, acompañada del pasado, se interna en el futuro con un salto a los horizontes de la modernidad.

A mediados de la década de los años noventa, cumplido ya el plan maestro para armar el periódico terminal del siglo XX, plan trazado en 1975 con ocasión de nuestras bodas de oro, comenzamos a punto y seguido la tarea de proyectar el diario para las generaciones fundadoras del XXI.

En estudios a los líderes de la comunicación, reconocemos los frutos del ingenio invertido en comprender y atender, por medio de la prensa, la radio, la televisión y el internet, las necesidades e inquietudes del hombre y la mujer que vive o se desvive adaptando las demandas de su edad a un universo que cambia de la noche a la mañana.

Casamos nuestras impresiones sobre las tendencias mundiales con nuestra observación cotidiana del rumbo que ha tomado la Península de Yucatán al encontrarse cara a cara, de un momento a otro, con la multitud creciente de influencias nacionales e internacionales que diversifican y transforman su vida con una celeridad que sorprende.

En horas de hemeroteca, revisamos ejemplares antiguos del Diario, desde el original, para rescatar las señas particulares de nuestra fisonomía desprendidas o descartadas en las escalas que los semáforos de la técnica y la moda nos impusieron en el trayecto.

Al fuego lento de la calidad, en 2003 fundimos las experiencias de la investigación con los adelantos que los capitanes del diseño han puesto a la cabecera de las artes gráficas.

Y asistidos por “Innovation”, consultoría transcontinental que agrupa a profesionales del ramo en Europa, Estados Unidos e Hispanoamérica, hemos acuñado un periódico que traslada la tradición a una arquitectura de vanguardia, de clásica elegancia interior, que orienta su fachada hacia una época que apenas empieza a despuntar.

Un periódico:

LOCAL, que practica en la paleta con la pátina amarilla de la piedra maya, la terracota de las casonas coloniales, los azules del Caribe y el verde henequén hasta destilar los colores que, debajo del logotipo, son insignias de sus portadas y avisan que su apertura a demandas cosmopolitas lleva sin embargo en el mástil la promoción y defensa de los valores regionales.

AUTÉNTICO, que en las letras de sus textos y sus títulos, copias estilizadas de aquellas que escribieron y titulares con sus antiguos ejemplares, subraya que la innovación es sólo un medio para fortalecer su personalidad de siempre, sólo un recurso para refrendar su compromiso con la verdad, y asegura que, a la vista de desafíos diferentes, busca el cambio para seguir siendo el mismo. El mismo que ha estado 78 años a disposición del pueblo en la defensa de todos los derechos.

Es el periódico que tienes en la mano.

Lo fundamos en 1925 para informar a la Península sobre un mundo ajeno y distante. Lo renovamos para servir en la Península a un mundo que ha venido a quedarse con nosotros, como te explican los suplementos “¿?” y “¿Quiénes somos?” al describir con lujo en el detalle, entre resplandores de oro viejo y alborada, la imagen que estrenamos en todas y cada una de las páginas de esta edición de antología.

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán