En medio del flujo de visitantes del programa “Mérida en Domingo”, el Centro Histórico de la capital yucateca se convirtió ayer en el epicentro de una protesta.
Un grupo de vecinos de diversos puntos de la urbe se congregó frente al Palacio de Gobierno, sobre la calle 61, para exigir una solución definitiva a las deficiencias en el suministro de agua potable, que afectan a colonias y fraccionamientos de toda la ciudad.
Con pancartas, altavoces y un simbólico “SOS” formado con mangueras de jardín, los manifestantes denunciaron que las autoridades no han dado una solución definitiva al problema.
Los quejosos indicaron que el sistema de agua potable de Mérida ha superado su vida útil.
También citaron datos del presidente del Colegio de Ingenieros Civiles de Yucatán, Germán Gabriel Euán Góngora, quien —como informó el Diario— sostuvo que la infraestructura tiene más de medio siglo sin una renovación integral.
El malestar ciudadano no es aislado ni reciente. Según los inconformes, los reportes de fallas constantes se han acumulado durante los últimos dos años en varios sectores de la capital.
Entre las zonas con mayores afectaciones mencionadas por el colectivo se encuentran: Chuburná, Emiliano Zapata Oriente, diversas secciones de Ciudad Caucel (específicamente Gran Herradura Sur) y la colonia Dolores Otero, en el sur.
En esta última demarcación, los vecinos aseguraron vivir en condiciones complicadas desde hace meses, enfrentando bajas presiones o la ausencia total del preciado líquido.
La protesta escaló del plano social al legal, pues se mencionó que se han interpuesto amparos contra las autoridades.
Esta medida, dijeron los quejosos, busca obligar a las instituciones a garantizar el derecho humano al agua mediante inversiones reales, no solo respuestas ambiguas.
Mientras una parte de los manifestantes apuesta por la vía jurídica y la suma de más vecinos a las protestas, otro sector del colectivo fue más allá al exigir directamente la renuncia de Francisco Torres Rivas, actual director de la Japay, a quien responsabilizan de la falta de mantenimiento y la incapacidad operativa de la dependencia.
La manifestación recibió muestras de apoyo de transeúntes y turistas que se encontraban en el Centro Histórico de la ciudad.
No obstante, el ambiente de frustración también dio lugar a voces que sugerían medidas de presión más radicales, como el cierre de arterias viales principales y carreteras, ante lo que consideran una indiferencia prolongada de las autoridades estatales.— PABLO CÉSAR MAY PECH
Suministro del agua Deficiencia del servicio
El Colegio de Ingenieros Civiles de Yucatán opinó sobre el problema del agua potable.
Tuberías antiguas
En marzo pasado, el titular del colegio, Germán Euán Góngora en entrevista afirmó que “nuestro sistema de agua potable tiene más de 50 años y muchas de sus tuberías son muy antiguas, lo que ya exige una renovación inmediata”.
“Curitas”
“Es preferible que el Estado realice una fuerte inversión para cambiar la red que seguir gastando millones anualmente en ‘curitas’ para solucionar problemas temporales”, expuso. “El crecimiento de la ciudad hace que el consumo de agua ya no sea suficiente”.
