(Artículo publicado el 7 de julio de 2006)
Por Eugenio RIVAS ALONSO
¿Cuál es el precio de un engaño premeditado al pueblo de México? En rueda de prensa, el PRD y su candidato Andrés Manuel López Obrador presentan un vídeo entre las pruebas que aportan de un fraude cometido para robarles el triunfo en las elecciones presidenciales y adjudicárselo a su adversario panista Felipe Calderón Hinojosa.
En la película, un hombre introduce en la urna para Presidente, en una casilla de Salamanca, boletas marcadas a favor del señor Calderón.
El PRD y su candidato denuncian un acto ilícito que en la terminología de las trampas electorales se conoce con los nombres de “urna embarazada” o “relleno de ánforas”.
Salamanca está bien escogida para la denuncia. Es una ciudad de Guanajuato, estado natal del presidente Vicente Fox, donde la votación favorece por amplia mayoría al candidato del PAN. En el discurso que pronunció en la rueda de prensa, López Obrador acusa al señor Fox de traidor a México.
En su respuesta, inmediata, el Instituto Federal Electoral ofrece esta versión distinta: 1. Durante el recuento de votos en la casilla 2227 de Salamanca fueron encontrados entre ocho y diez votos presidenciales depositados por equivocación, por los electores, en las urnas para diputados.
2. El presidente de la casilla ordenó que los votos puestos en lugar equivocado fueran colocados en el correcto, la urna de Presidente, a fin de que estén juntos los sufragios para este cargo y se facilite su cómputo.
3. Se hizo el cómputo, se levantó el acta correspondiente y la firmaron de conformidad los funcionarios de la casilla y los representantes del PRD (Coalición para el Bien de Todos) y todos los demás partidos.
4. El IFE muestra el acta en que constante los resultados de la casilla 2227, firmada por los representantes de todos los partidos.
Por conducta de su secretario general adjunto César Nava, el partido Acción Nacional añade a la versión del IFE los siguientes datos: 1. El representante del PRD, Luis Alberto Barrón Valle, filma con una cámara de cine la introducción de las boletas en la urna de Presidente. No se oculta: filma en presencia de los funcionarios de la casilla y los representantes de los partidos.
2. El traslado de los votos de la urna equivocada a la correcta es un procedimiento legal previsto y permitido por el artículo 231 del Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (Cofipe), 3. El señor Barrón y los representantes de los demás partidos firman el acta en que constante los resultados. La firman sin hacer constatar ninguna protesta, sin mencionar una sola irregularidad.
Las dos versiones son irreconciliables. Una denuncia un acto ilícito destinado a cometer un fraude con boletas falsificadas. Otra explica un acto legal destinado a corregir una equivocación de ocho o diez electores al colocar su voto en el lugar indebido.
Una versión pone en duda la integridad moral y cívica de los funcionarios de casilla y los representantes de los partidos políticos: se coluden para cometer o permitir que se cometa un acto ilegal y después avalan con su firma un resultado falso.
La otra muestra a funcionarios de casilla y representantes de partidos deseosos de procurar que todo se haga de acuerdo con la ley y se corrija cualquier irregularidad, por leve que sea.
Este contraste entre dos versiones opuestas, no convivientes, puede o debe afectar los demás testimonios que el PRD, el PAN y el IFE ofrecerán para apoyar sus respectivas posiciones en el debate nacional que rodea a la elección presidencial. Si me mientes aquí, ¿como sé que no me engañas también allá? Si esta prueba que me presenta es falsa, ¿cómo serán las demás? Dime con quién andas y te diré quién eres.
No debe ser difícil investigar dónde está la verdad. Se sabe cuál es la casilla, se tiene el acta, son conocidos los nombres y apellidos de funcionarios y representantes de partido. Un reportaje, una entrevista, pueden aportar una luz clarificadora antes de que intervenga el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.
Nos parece que en una de estas dos versiones hay farsantes remojados en la intención deliberada de tomarnos el pelo y meternos en líos para que ellos se salgan con la suya al chaleco. ¿Lo pueden hacer con impunidad? ¿Qué precio tiene la estabilidad del país?- Mérida, Yucatán, martes 11 de julio de 2006.
