(Primera Columna publicada el 11 de octubre de 2011)

Uno de los grandes líderes mexicanos del siglo XX, Manuel Clouthier, decía que el triunfo de la democracia depende de la participación simultánea, en plena libertad, de la Sociedad, la Prensa y la Iglesia.

En la sección Nacional-Internacional, este periódico publica un mensaje que define cómo debe ser la intervención de la Iglesia en un proceso electoral. Basado en encíclicas, cartas apostólicas, el Catecismo y otros documentos católicos, el mensaje, suscrito por los obispos de Nicaragua, tiene, sin embargo, un alcance que valida su aplicación a las contiendas electorales de los países hispanoamericanos.

En opinión de la columna, el mensaje contiene los siguientes puntos que se revisten de particular importancia para México:

1. Señala las razones por las cuales los obispos consideran que deben compartir con los ciudadanos su opinión sobre el proceso electoral y las elecciones. “No podemos ni debemos quedarnos al margen —dicen—. No podemos renunciar a esta tarea”.

2. Examinan las cuatro grandes causas de la preocupación y el temor de los ciudadanos. “Es nuestro deber como pastores —indican los obispos— recoger esas inquietudes del pueblo y discernir las causas objetivas que las producen”.
Una causa del descontento es la desconfianza en la franqueza de los partidos y dirigentes políticos: no se sabe a qué intereses sirven y qué es lo que de verdad persiguen.

Otra inquietud es el poco interés que han suscitado, sobre todo entre los jóvenes, los proyectos políticos que los partidos han presentado, proyectos que en ciertos casos tienen un carácter populista que tiende a privilegiar los intereses personales y los aleja de las auténticas necesidades de la población.

3. Analiza los nueve principales desafíos a que se enfrenta la nación. Citaremos algunos:

a) Elegir un gobierno en que prevalezcan la justicia, el derecho, la verdad, la honestidad, la transparencia, el diálogo, la libertad y el respeto a las leyes por encima de cualquier bien material como, por ejemplo, la obra pública.
b) El respeto a la división de los poderes del estado, “para evitar caer en la tentadora y peligrosa forma de ejercer el poder de modo absoluto”.
c) Que las integración de las autoridades judiciales y electorales “no estén condicionadas por ningún tipo de partidismo y posean tal ética y autoridad moral que gocen de la confianza y el respeto de la ciudadanía.

4. Los obispos formulan cuatro exhortaciones. Una afirma que “nada justifica en lo más mínimo ni la ausencia ni el escepticismo de los cristianos en relación con la cosa pública”. Nadie debe renunciar, “bajo ningún punto de vista, a ejercer su derecho ciudadano al voto, para fortalecer la democracia y ser responsables de nuestro futuro como nación”.

Se pide a los partidos que presenten sus propuestas con “claridad y ”realismo”, sin manipular ni usar a la gente, y a los ciudadanos, analizar esas propuestas “reflexionando con inteligencia crítica” y depositar su voto en la urna “desde del secreto de la propia conciencia, con libertad y sin temor algunos”.

“A nuestros amados sacerdotes —recalcan los obispos— los invitamos a asumir en este momento, como parte del trabajo evangelizador, la formación de la conciencia política de los fieles laicos a la luz del evangelio y la doctrina social de la Iglesia”.

¿Qué propuestas políticas deben apoyar los ciudadanos? Las “basadas en el respeto a la dignidad de la persona humana y sus derechos fundamentales, en donde las instituciones estatales estén realmente al servicio del bien común y en las que haya sincera preocupación por liberar a la política de toda sombra de corrupción”.

5. El mensaje concluye con la expresión de otro deber indispensable: hay que tener en cuenta el perfil humano de los candidatos, conocer su vida, lo que han hecho por el país y la historia de cada uno y de sus equipos. Cerciorarse de que no tenga ningún historial de corrupción.

La columna no vacila en consolidarse con este mensaje de los obispos y en recomendar a los yucatecos, particularmente a los cristianos, que sigan sus valiosas instrucciones en el estudio de las propuestas de nuestros partidos y los candidatos que presentan, de manera que con su voto en las elecciones de 2012 elijan al candidato o candidata más apto para desempeñar la gubernatura, las alcaldías y las diputaciones.— Mérida, 10 de octubre de 2011.

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán