(Primera Columna publicada el 21 de mayo de 2009) 

—Reportero, ¿qué has averiguado sobre las inversiones del procurador en la pirámide de Cecilia? —preguntó César Pompeyo al llegar ayer a la banca de costumbre con una carpeta roja en la mano.

—Presuntas, don César. Presuntas inversiones. A mí no me consta nada. No se sabe de ningún recibo. Ninguna firma. Ningún cheque.

—Ni lo sabrás: no hay recibo, ni firma ni cheque. La única constancia escrita es la denuncia desaparecida o guardada bajo siete llaves, según se asienta en la recopilación de fechas, nombres y versiones que te traigo en la carpeta para que tú, o el ministerio público en su caso, investiguen cuánto hay de verdad, cuánto de conjetura y cuánto de sospecha en el resumen numerado que paso a someter a tu consideración:


1) Apunta bien, que ayer te equivocaste. El nombre exacto del informante que te sugerí es Alejandro de la Cruz Vázquez Favela. Abogado. 26 años. Vecino de Jardines de Mérida. Calle 17 entre 60 y 62. Me dieron el número de la casa pero no sé dónde lo puse. Lo identifican como el autor de la denuncia extraviada. Verifícalo.

2) Fines de septiembre o principios de octubre de 2008. Casa de la Colonia México Norte. Una persona muy parecida a Alejandro deposita siete millones de pesos en la pirámide. “Cash down”. En efectivo. Aportación de varios inversionistas. Billetes nuevos en maletines de piel de vacuno nonato. Como en las películas de narcos y gangsters. Hay tres testigos. A ver si te consigo los nombres.

3) Promesa: devolver antes de dos meses los siete millones con un plus de dos y medio millones más. Diez millones en números redondos. Una utilidad del 35 y pico por ciento. Comprobante: ninguno. Garantía: cero. Pacto de caballeros. Palabra de pirámide. Ojos que te vieron ir…

4) 20 de diciembre. Alejandro, o alguien que se le parece, exige el vencido cumplimiento de la palabra. Asegura que le dio los siete millones a un piramidoso de piel oscura. Agrega que está muy preocupado porque uno de los inversionistas es el procurador general de justicia. Verifícalo también.

5) 17 de febrero. Ultimátum a la pirámide: si no pagas los diez millones te demanda Gaspar.

6) 17 de febrero. Horas después. Cambio: “Olvida los diez millones. Si le pagamos al procu sus dos millones él frena a Gaspar”.

7) Podría tratarse de Gaspar Quintal, uno de los coroneles del PRI. Hay otro Gaspar: el abogado Gaspar Escalante Barbosa. Trabaja en el despacho de los abogados Luis Silveira y José Alonso Guzmán Pacheco. Este señor, como sabes, es el procurador. Como que ya empieza a amanecer.

8) 20 de febrero. Por la mañana. Procuraduría. Alejandro Vázquez presenta formal denuncia: la pirámide no le quiere devolver los siete millones, etcétera. Advertencia ministerial: nada a la prensa. Sigilo absoluto.

9) 20 de febrero. Mediodía. Con loable rapidez, la Procuraduría ordena al director de la Policía Judicial que inicie de inmediato la investigación correspondiente a la demanda.

10) 20 de febrero. Después del mediodía. Con encomiable celeridad, el director ordena a un agente que se consagre a la averiguación pertinente, con los elementos que sean necesarios, y rinda su informe en un plazo de siete días.

11) 23 de febrero. Otra persona que se parece a Alejandro, acompañada de un agente judicial, llega al Ayuntamiento con una cita a Cecilia para que comparezca ante la Procuraduría. No le puede entregar la cita: está de vacaciones.

12) 23 de febrero. Tres enviados del Ayuntamiento van a la Procuraduría a preguntar a qué se debe la cita. Nadie sabe nada. Que la denuncia está encerrada en la oficina del procurador.

13) 23 de febrero. Más tarde. Un representante del Ayuntamiento llama a alguien de Palacio. Alguien que tiene acceso directo a un chambelán de la emperatriz. El chambelán, que tampoco sabe nada, llama por teléfono a la Procuraduría.

14) 23 de febrero. Después de la llamada del chambelán. Desaparece la denuncia.

15) 26 de febrero. La Procuraduría sigue ocultando, guardando en secreto, la denuncia contra la pirámide. Hace seis meses que el procurador no ve los dos millones. Ojos que te vieron ir…

16) 27 de febrero. Alarma en Palacio. Susto en la Procuraduría. Sorpresa en la sesión del cabildo: el alcalde rinde el primer informe público sobre los malos negocios de la pirámide e invita al procurador a colaborar en la investigación correspondiente. Invitación que extiende a la reina. Ninguno acepta. El alcalde se brinda para visitarlos a fin de conversar sobre la pirámide. Ninguno acepta, pero la Procuraduría rompe el silencio e informa que la denuncia fue retirada porque los acreedores se desistieron. Palabra de chambelán que pesa. Que pesa más que la palabra de pirámide.

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