(Primera Columna publicada el 21 de septiembre de 2011)

Según información enviada por la Asociación de Editores de los Estados (AEE), el jueves 15 de septiembre la señora Ivonne Ortega Pacheco sustentó en la Universidad Iberoamericana de la ciudad de México, dirigida por los jesuitas, una conferencia a los alumnos de arquitectura y recibió después la medalla San Ignacio de Loyola.
Con tal motivo, la columna comentó el suceso en una crítica, dirigida a la Universidad, que incluyó el siguiente párrafo: “De haber investigado la verdad sobre Yucatán no hubiera invitado ni premiado a la gobernadora”.
El comentario nuestro está escrito con un sentido de protesta porque consideramos que la conocida trayectoria política y administrativa de la gobernadora de Yucatán es opuesta a la veracidad, la honradez y, en general, a las virtudes de la educación que debe impartir un centro docente jesuita como la Iberoamericana.
En correo electrónico recibido ayer, la Universidad confirma que invitó a la señora Ortega Pacheco a pronunciar la conferencia, pero afirma que no le otorgó la medalla San Ignacio de Loyola sino otra. La aclaración dice:
1. La medalla San Ignacio de Loyola es un “reconocimiento que sólo se entrega a aquellos académicos que se han distinguido por una labor excepcional durante más de cuarenta años en la Universidad”.
2. La medalla otorgada a la gobernadora “se da a todas las personas invitadas a participar en un acto académico de la Universidad”.
La nota de la AEE añade: al término de la conferencia, a la que asistieron alumnos de arquitectura, se le preguntó a la señora Ortega sobre el financiamiento del Museo Maya y el Palacio de la Civilización Maya, y la interpelada respondió que las cuentas que ha rendido sobre ambas obras de su administración son transparentes y se pueden ver en internet.
La carta no indica por qué la Iberoamericana invitó a un acto académico a una funcionaria que, como Ivonne Ortega, tiene una actuación pública que, por su corrupción excepcional, es incompatible con los valores que enseña esa Universidad.
La invitación permitió a la gobernadora dar, a la pregunta sobre el Museo y el Palacio, una respuesta que no concuerda con la falta de transparencia que adolecen las pocas cuentas rendidas sobre tales obras, respuesta que además omite la mención de los reparos que se les han formulado sobre el costo tan elevado de la inversión, entre otras irregularidades.
En el caso del Museo, una de esas irregularidades es la autocompra del terreno, propiedad del mismo gobierno del estado, en una operación oscura que, sin previa consulta pública, incluyó una inversión de alrededor de 110 millones de pesos de dineros del pueblo, de acuerdo con datos oficiales no desglosados.
En la firma del correo electrónico está el nombre de Carlos Deveaux Homs, director de Comunicación Institucional de la Universidad Iberoamericana.— Mérida, Yucatán, 21 de septiembre de 2011.

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