Practicar fútbol es algo que todos los fanáticos de este deporte han hecho en una cancha profesional, en un parque, en el llano o bien en la calle con sus respectivas improvisaciones de portería.
Cuando uno decide aventurarse como jugador amateur queda marcado por sus características, por ser un buen defensivo, mediocampista o un delantero letal. Sin embargo los compañeros y rivales pueden llegar a catalogarnos de una manera más objetiva y definirnos como un defensa que reparte leña, un virtuoso recuperador de balones, un excelente cobrador de faltas o un delantero que no le mete gol ni al arcoíris.
Por eso te presentamos la siguiente dinámica para que descubras al verdadero jugador que llevas dentro y presumas tus habilidades.
